Romper barreras en el camión: “Es el trabajo de mi vida”

Andrea Fernández protagoniza la campaña #EllasConducen y asegura que su familia está orgullosa del camino que ha emprendido, aunque al principio tuvieran miedo

Andrea Fernández al volante de su camión.
Andrea Fernández al volante de su camión.

"El camión es el trabajo de mi vida". Con esa rotundidad resume Andrea Fernández, camionera de 26 años, de Vilaxoán y que transporta mercancías al Puerto de Vigo, su experiencia al volante de vehículos de gran tamaño. Llegó a la profesión por vocación y este año se ha convertido en una de las protagonistas de la nueva edición de la campaña #EllasConducen, impulsada por Midas para visibilizar el papel de la mujer en la conducción profesional.

Fernández explica que en su familia nadie se dedicaba al transporte, pero que desde que obtuvo el carné de coche tenía claro que quería seguir conduciendo. Mientras trabajaba en una frutería decidió informarse sobre la profesión tras ver llegar camiones al almacén y compatibilizó su empleo con la obtención del permiso para conducir vehículos pesados. "Pensaba que si me gustaba tenía un año para amortizar el gasto que había hecho y ahí lo descubrí", relata. Lleva año y medio trabajando en el transporte de contenedores, una actividad en la que asegura que "no hay horarios ni rutas" y en la que conoce la hora de inicio de la jornada, pero no la de finalización.

Aunque afirma que el transporte de contenedores resulta difícil de compatibilizar con una futura vida familiar, sostiene que seguiría conduciendo "por placer". También anima a otras mujeres a incorporarse a la profesión. "No hay muchas mujeres y menos en contenedores. La gente no prueba por miedo, pero no hay que tenerle miedo si te gusta conducir", señala.

El testimonio de Andrea forma parte de un corto documental de la campaña #EllasConducen junto a la camionera María Dolores Jiménez y la piloto Cristina Gutiérrez, nueva embajadora de la iniciativa. Según explica Midas, el objetivo es visibilizar las barreras y prejuicios que todavía persisten para las mujeres en el sector de la automoción y la conducción profesional.

En el documental, Andrea Fernández recuerda que al inicio de su trayectoria profesional percibía desconfianza. "Todo el mundo se quedaba mirando para el tráiler" y, durante las maniobras, "no me veían a mí en el camión", explica al recordar sus primeros pasos en un entorno tradicionalmente masculinizado.

“En mi familia están muy orgullosos, aunque al principio no querían que me sacara el carné, porque lo veían un mundo de hombres y el peligro de estar en la carretera todo el día”, concluye.

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