El robo de cable del alumbrado llega a Teis: una calle, a oscuras

Vecinos de Camiño da Vía llevan más de una semana sin luz en la calle por la acción de los ladrones que ya habría actuado en otros puntos del casco urbano

El Camiño da Vía en Teis, a oscuras por el robo de cerca de 100 metros de cable del alumbrado público.
El Camiño da Vía en Teis, a oscuras por el robo de cerca de 100 metros de cable del alumbrado público.

Ponteareas, Sanxenxo, Gondomar o Catoira son solo algunos de los concellos de la provincia que se han visto seriamente afectados este año por una oleada de robos de cable en sus alumbrados públicos. La situación les obligó a tomar medidas de especial vigilancia e incluso a solicitar colaboración ciudadana para frenar una actividad ilícita que supone miles de euros de pérdidas a las arcas municipales.

Ahora, los ladrones se han trasladado a Vigo, aunque de forma discreta, actuando en zonas con escasas viviendas y alejadas del centro urbano. Una de ellas es Camiño da Vía, entre Ángel de Lema y Marina y la avenida de Galicia, en Teis. Allí, los vecinos llevan más de una semana sin luz en la calle debido a la sustracción de cerca de 100 metros de cableado del alumbrado eléctrico.

El cable del alumbrado fue cortado para conseguir cobre
El cable del alumbrado fue cortado para conseguir cobre | VICENTE ALONSO

El cable desaparecido se encuentra en las farolas que no dan a las casas pero que es camino de paso. En los últimos días, técnicos, acompañados por la Policía inspeccionaron el lugar, según confirmaron vecinos de la calle. Ahora, se está la espera de su reposición.

Según pudo saber este periódico, no sería el único lugar donde se han registrado robos, aunque quienes buscan provecho con la venta de cobre optan por lugares donde su acción pase más inadvertida.

Las últimas operaciones llevadas a cabo por la Guardia Civil han destapado la existencia de bandas dedicadas a llevarse el cable del alumbrado para después quemar el plástico que lo recubre, para así obtener el cobre y venderlo. En los últimos diez años su precio se ha disparado, pasando de poco más de un euro por kilo a casi 10 euros, mientras que como chatarra se sitúa entre los seis y siete euros por kilos. Su destino sería el de chatarrerías ilegales desde donde darle salida.

Imagen de detalle de una de las farolas sin cable, tras ser cortado con algún tipo de herramienta.
Imagen de detalle de una de las farolas sin cable, tras ser cortado con algún tipo de herramienta. | VICENTE ALONSO

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