El riesgo de pobreza es ahora mayor en los menores de edad

Aunque la situación en Vigo es mejor que la media de España, entidades sociales de la ciudad constatan que la infancia atraviesa una situación social compleja “que se hereda”

El comedor social de la ONG viguesa Vida Digna en el que atiende a las familias.
El comedor social de la ONG viguesa Vida Digna en el que atiende a las familias. | J. V. Landín

Los menores de edad tienen más riesgo de afrontar una situación de pobreza y exclusión social que la población adulta. Así lo constatan los últimos datos del Eurostat, que señalan que la tasa de la población que afronta esta asituación es del 25%, pero para los menores de 18 años, el porcentaje sube hasta el 34% en el conjunto de España.

Así lo perciben también desde las entidades sociales que trabajan a pie de calle en Vigo y su área, como Vida Digna o Cáritas, que apuntan que si bien los datos macroeconómicos son positivos, hay una situación de “pobreza crónica” en la que la infancia está sufriendo gran parte de sus consecuencias. Desde Cáritas señalan los datos del último informe de su fundación Foessa, que apunta que “los grandes perdedores” del modelo socioeconómico actual son los jóvenes y los niños, ya que un tercio de toda la exclusión severa en España corresponde a menores de edad, cuya tasa de pobreza es la más alta de todos los grupos de edad.

Con todo, dentro de esta problemática, la situación en Vigo y Galicia es mejor que en el conjunto de España. Desde la Xunta señalan que la tasa que mide el riesgo de pobreza y exclusión se sitúa, según los datos del INE, en el 18,8% en Galicia, quedando 7 puntos por debajo de la media de España. En cuanto a la pobreza infantil, Galicia es también la comunidad que tiene mejores indicadores, con un 17,5%, también muy por debajo del 34% del conjunto nacional. Con todo, mantienen que “no se puede bajar la guardia” y defienden medidas como la gratuidad de la atención educativa de 0 a 3 años en todas las escuelas infantiles o la ‘Tarxeta Benvida’ para las familias.

Los datos relativos a Vigo y su área, publicados por el IGE, están menos actualizados, pero apuntan a que la tasa de riesgo de pobreza se sitúa habitualmente otros 3 puntos por debajo de la media gallega.

Desde el Concello constantan que la situación de Vigo es mejor que la de la media, pero la concejala de Política Social, Yolanda Aguiar, asegura que “es un tema que nos preocupa especialmente”, especialmente porque “se hereda”, ya que “un niño en una familia en que sus padres están en riesgo de exclusión social tiene todas las papeletas de heredar esa pobreza”. Destaca que el Ayuntamiento atiende a 559 familias y 260 menores a través de su Programa Socioeducativo y de Apoyo Familiar, además de las ayudas de emergencia a las familias, las becas de comedor o otras iniciativas para apoyar a los menores en riesgo como un convenio con CaixaProinfancia.

“A muchas familias les cuesta ya empezar el mes”

La ONG Vida Digna constata en Vigo las dificultades para cubrir la alimentación básica de los menores, incluso en hogares donde los padres tienen empleo. Así lo afirma su presidente, Ricardo Misa, que señala que “en muchos hogares los alimentos, sobre todo para poder alimentar a los niños, se está volviendo algo muy complicado”, hasta el punto de que “para muchas familias ya no solo cuesta llegar a fin de mes, sino que es complicado empezarlo”.

Según Misa, el hecho de que los padres trabajen “ya no garantiza que puedan tener una alimentación equilibrada, son tiempos complicados”. Esta situación se refleja, explica, en el funcionamiento diario de la entidad. En el reparto habitual de alimentos, relata que hay madres que acuden a principios de semana y regresan pocos días después “por si le podemos dar algo de leche y galletas”.

Vida Digna también detecta desigualdad dentro de una misma familia, especialmente en casos de separación. “Cuando los hijos están en casa de un padre están en mejores condiciones y cuando van a la otra casa vienen a solicitarnos un extra de alimentos prioritarios”, describe el presidente de la ONG.

La entidad presta además apoyo de refuerzo escolar, un servicio que incorpora una merienda para los menores. “Notamos que los niños esperan ansiosamente la hora de comer”, afirma. “Es muy doloroso tener que atender estas situaciones de tanta urgencia”, añade.

“La infancia y la juventud son las grandes perdedoras”

Cáritas Tui-Vigo alerta de que la precariedad laboral se ha convertido en “una nueva normalidad” y está teniendo un efecto directo en las condiciones de vida de los menores. Su director, Alfonso Moreno, señala que, pese al crecimiento económico, España mantiene “una de las tasas de desigualdad más altas de Europa”, una situación que afecta de forma directa “a la familia y la infancia”.

Moreno explica que los salarios más bajos y las peores condiciones de entrada al mercado laboral de la juventud están limitando los proyectos de vida y aumentando la vulnerabilidad de muchas familias, especialmente las monoparentales. Ante esta realidad, Cáritas Tui-Vigo desarrolla programas específicos para mujeres solas con cargas familiares. La entidad dispone de recursos habitacionales temporales y apoyo integral para facilitar su integración.

El director de Cáritas alerta de que la pobreza se está volviendo estructural. “Incluso clases medias trabajadoras empiezan a estar en riesgo de exclusión por la precariedad del empleo y el precio de la vivienda”, con prestaciones sociales que “muchas veces resultan insuficientes”.

Señala que ante esta situación, “la infancia y la juventud son las grandes perdedoras”. A su juicio, se está configurando un modelo en el que “se recortan oportunidades y futuro” y en el que “la pobreza tiende a heredarse”. “Antes había trampolines para ascender socialmente; hoy es más difícil y el propio empleo ya no protege”, añade.

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