El reparto a domicilio vigués ya se rige por la "Ley Rider"
Las plataformas digitales se adaptan a las exigencias del Ministerio de Trabajo pese a que los trabajadores vigueses se mostraron en contra del decreto en los últimos meses
Tras un verano de manifestaciones y de preparación, las empresas de reparto a domicilio están obligadas desde el día de ayer a que sus trabajadores sean considerados asalariados en lugar de autónomos. Después de unas duras negociaciones, el Ministerio de Trabajo, los sindicatos UGT y CCOO y las patronales CEOE y Cepyme lograron cerrar un acuerdo por el que se sacaría adelante la “Ley Rider”. Este documento establece que los repartidores, hasta ahora autónomos, relacionados con las plataformas digitales deberán ser considerados asalariados de las mismas.
La decisión afecta sobre todo al colectivo venezolano, que representa una amplia mayoría dentro de los “riders” vigueses. En este sentido, Manuel Pérez, presidente de la Federación de Venezolanos en Galicia (Fevega) mostró su desacuerdo con el decreto. “De los cerca de 100 repartidores a domicilio que hay en Vigo, el 85% son venezolanos.
Nos parece que está totalmente fuera de lugar que la gente que viene aquí a ganarse la vida y que hace un esfuerzo para comprarse una moto y declararse autónoma, de repente tenga que ser dependiente de una empresa. Esta ley va completamente en contra de los ‘riders’ y a la larga provocará desempleo y precariedad.”
Asimismo, lamentó que todos los sacrificios realizados por la Federación y demás colectivos para que la ley no saliese adelante hayan sido en vano, ya que han intentado “todo lo posible” pero una vez que el decreto fue aprobado por el Supremo “no había mucho más que hacer”. De todos modos, el presidente de Fevega asegura que seguirán intentándolo sin descanso y que buscarán “nuevas formas para modificar esta situación”.
Por otra parte, Rafael Casal, uno de los múltiples “riders” que se ven afectados por esta medida explica como será su labor a partir de ahora. “Las plataformas han decidido quitar lo que le molestaba al Ministerio de Trabajo. Ahora no tenemos penalizaciones por desconectarnos, hacemos facturas para declarar en la Agencia Tributaria, podemos elegir que 8 horas van a ser las que trabajemos… Sobre el papel somos asalariados, pero de facto seguimos siendo autónomos” comenta.
Casal afirma que el método está siendo probado en las ciudades grandes como Madrid y que aún no se ha aplicado del todo en Vigo. De este modo, asegura que “estamos esperando para poder acostumbrarnos al nuevo método de trabajo."
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