Fin de la regularización: “Fue una locura”

Muchas de las peticiones tuvieron que ser asistidas y tramitadas por diferentes asociaciones en un sistema caótico que finalizó el pasado 30 de junio: “Tardé 12 horas en formalizar mi solicitud, se supone que era sencillo”

Momento festivo y gastronómico ayer en la sede de CGT con productos latinos
Momento festivo y gastronómico ayer en la sede de CGT con productos latinos | Jorge Santomé

Fin del proceso de tramitación de solicitudes para la regularización extraordinaria de emigrantes y primeras valoraciones no muy positivas. Diferentes asociaciones de la ciudad, como Vida Digna, SOS Racismo, Federación Venezolana de Galicia (Fevega) o el sindicato CGT se volcaron en ayudar y asistir a personas en situación irregular que buscaban legalizar su situación, pero no conseguían entender el “caótico” sistema para formalizar su solicitud. Ayer, CGT realizó una fiesta para todos aquellos inmigrantes (unos 300) que realizaron el trámite con ellos y bajo la colaboración de SOS Racismo.

Uno de ellos es René Dobarro. Natural de Colombia, recaló en Vigo tras huir de la violencia de su país con su mujer, Aida Ariza, y sus dos hijos. Presentó su documentación los primeros días de la apertura de la regularización, tras pasarse un día entero delante del ordenador. “Tardé 12 horas en formalizar mi solicitud. Se supone que era un trámite sencillo, pero fue una locura”, aseguró. Una semana después, su mujer y sus dos hijos presentaron su formulario. A día de hoy, el caos es tal que la mujer de René, Aida, ya tiene la aprobación definitiva (una de las poquísimas en Vigo); René y su hijo mayor han sido aceptados a trámite y la solicitud de su hijo menor todavía se encuentra en un limbo, a espera de noticias. Esto provoca tensión en la familia, más aún con la posibilidad de que se tumbe la regularización a través del Tribunal de Justicia de la Unión Europea: “Sería catastrófico. Se me ponen los pelos de punta de pensarlo. Sería la frustración de miles de personas”.

La abogada Esther Lora, de Sos Racismo, y René Dobarro durante el acto
La abogada Esther Lora, de Sos Racismo, y René Dobarro durante el acto | Jorge Santomé

El sindicato quiso agradecer ayer la paciencia de todos aquellos que confiaron en ellos para regularizar su situación, con música de Arrouto y comida natural de países latinos. “Cada solicitud es una historia, y no precisamente fácil. En muchas ocasiones es la última oportunidad que tienen para mejorar sus vidas”, señaló Raquel López, responsable de la CGT. Incidió en la visibilidad de esos hombres y mujeres que abandonan su país obligados por las circunstancias, recalando en Vigo “siendo el eslabón más débil”, mostrándose feliz por todo el trabajo recibido y por la llegada de las primeras aprobaciones definitivas. En la provincia se registraron 10.406 peticiones, el 50% han sido admitidas a trámite de momento y solo el 1% están totalmente aceptadas.

Pese a que valoraron positivamente la idea inicial de la medida, criticaron las trabas encontradas en el sistema y la falta de información del Gobierno para solventar dudas. “Hemos revisado documentación, enviado certificados, atendido presencialmente todos los sábados, y todo esto sacrificando tiempo de nuestra vida personal y profesional, aseguró López. En especial las mujeres inmigrantes y trabajadoras del hogar, un sector especialmente golpeado y poco valorado.

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