El Registro Civil llega al Casco Vello tras más de dos años en situación límite

La mudanza se materializó ayer con la llegada del personal a las oficinas de San Sebastián, operativas desde mañana miércoles

Los operarios, ayer en la rúa San Sebastián, durante el traslado.
Los operarios, ayer en la rúa San Sebastián, durante el traslado. | J.VLANDIN

El edificio judicial de la calle Lalín ya es historia desde ayer. La mudanza del último servicio en pie, el Registro Civil, se materializó por fin, después de casi tres años del comienzo del traslado de juzgados y de más de dos en situación límite, por el estado insalubre y ruinoso del antiguo inmueble.

El personal, incluida la letrada de la Administración de Justicia y la magistrada, ocupó por la mañana las instalaciones en el Casco Vello, concretamente en la rúa San Sebastián. Se trata de un cambio notable, al que tendrán hasta el miércoles para adaptarse y que fue acogido de forma agridulce.

El estado en el que estaba la oficina en la calle Lalín era ya insostenible, con suciedad, cables, agujeros, grietas y hasta ratas. En cambio, las nuevas instalaciones se presentaban impolutas, con más espacio para los funcionarios y sobre todo, luz, frente a la penumbra del bajo de la calle Lalín, donde hacía tiempo que no se reparaban las bombillas fundidas.

La peor parte se la lleva la sala de bodas, todavía ayer con los últimos retoques, que tendrán que estar listos para mañana. La ubicación en el inmueble separado de Abeleira Menéndez ha reducido sus dimensiones, sin espacio para una sala de espera, imprescindible cuando se celebran hasta cinco o seis bodas en una mañana.

Los representantes de los trabajadores lo habían advertido desde el principio. Aunque en este tipo de bodas no suele haber muchos asistentes, la espera tendrá que hacerse en la calle, sin un lugar donde resguardarse en caso de lluvia. Además, se sitúa en una zona peatonal, sin posibilidad de acceso a vehículos en caso de personas con movilidad reducida.

Ese es precisamente un tema que preocupa en ambos inmuebles, teniendo en cuenta que al Registro Civil acude un buen número de personas de edad avanzada así como familias con bebés y carritos.

Habrá que esperar a mañana para ver cómo se desarrolla el funcionamiento en este enclave.

Mientras, en el antiguo edificio de la calle Lalín, motivo de enfrentamiento entre Xunta y Concello, solamente queda el archivo, que se irá trasladando en los próximos días. La idea inicial era llevar el archivo al otro inmueble de Abeleira Menéndez, donde inicialmente se tenía previsto realizar una conexión interior. Sin embargo, una normativa urbanística impide comunicar los dos edificios y se optó finalmente por dejar los libros y expedientes en el edificio principal y cambiar la ubicación de la sala de bodas.

La sala de bodas se estrena con cuatro enlaces

Las parejas que vayan a darse el sí quiero a partir del miércoles ya no lo podrán hacer en el edificio de la calle Lalín. La nueva sala de bodas se estrenará mañana con cuatro enlaces y eso que, desde hace algún tiempo ya se habían producido las primeras confusiones. Más de una pareja acudió al Casco Vello, pues cuando les dieron cita, meses antes, se creía que la mudanza estaría terminada.

Las fechas se han ido prorrogando desde finales del año pasado, primero se preveían las Navidades, después en febrero, más tarde Semana Santa y finalmente ha sido finales de mayo, casi junio.

La implantación de los medios informáticos prolongó la mudanza que ya se ha hecho realidad.

Las primeras parejas tendrán suerte, ya que precisamente para mañana miércoles se espera que llegue una ola de calor que subirá los termómetros y no se espera lluvia.

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