Red Alert busca trabajo a los refugiados sirios que trajo a Vigo

vigo

Huyeron de los bombardeos y la destrucción en Damasco y cruzaron el Egeo en balsa

r.s. vigo rsuarez@atlantico.net
Publicado: 12 dic 2016 - 10:32 Actualizado: 12 dic 2016 - 18:50
La viguesa Ángeles de Andrés.
La viguesa Ángeles de Andrés.

El ciudadano sirio Bassel, con sus dos hijas de 3 y 5 años, y su hermano Thaer forman una familia de refugiados que se acaban de instalar en Vigo de la mano de la organización internacional Red Alert que lidera la viguesa Ángeles de Andrés. Ellos son parte del cupo de 18.000 refugiados que se había comprometido a acoger España y de los que por ahora solo llegaron medio millar. Bassel perdió a su mujer en el Mar Egeo en la balsa en la que escapaban de la guerra con sus hijas. En Siria era mecánico y representante de una firma de aceites de automóvil, mientras que su hermano Thaer era informático. Su casa, su calle y la zona en la que vivía en Damasco, ocupada por los rebeldes, quedaron reducidas a escombros. Huyeron de las bombas y de una muerte segura, y ahora comienzan una nueva vida en Vigo en un piso que les buscó Red Alert con ayuda de particulares. Antes de llegar a la ciudad estaban en Madrid, dentro del programa de refugiados, que les permite vivir seis meses en un albergue con 58 euros al mes y entrar en un plan de inserción y de adaptación al idioma. "Nos pidieron ayuda, aceptamos traerles y proporcionar apoyo humanitario a través de particulares", indica Ángeles de Andrés.

La red que creó está en distintos países con 3.700 voluntarios y en Vigo son 300 profesionales en activo de distintos sectores así como estudiantes, gente en paro y jubilados. Están abiertos a nuevas incorporaciones para continuar con el trabajo y recuerda que la única ayuda humanitaria que recibieron los refugiados fue el cara a cara, los ciudadanos que acuden a los llamados puntos calientes, y no de los gobiernos, ni de las grandes organizaciones de la ONU. Además, continúan con los envíos de ayuda humanitaria y tienen una cuenta para las donaciones (ES85 2080 5040 5830 4002 3249).

A. DE ANDRÉS Impulsora de Red Alert

"Estamos viendo un genocidio de gran magnitud y a nadie le interesa ponerle fin"

Ángeles de Andrés es directora de un centro de alto rendimiento educativo en Vigo y desde hace tres años está volcada con la ayuda a los refugiados sirios. Nunca antes había participado en actividades de voluntariado internacional pero seguía las noticias de Siria a través de internet y sintió la necesidad de hacer algo. "Es una masacre, el equivalente a la II Guerra Mundial en número de víctimas y daños, se saltan las normas de no atacar a la población civil, usan armas químicas. Estamos viendo un genocidio, una catástrofe humanitaria de grandes dimensiones, y a nadie le interesa ponerle fin".

¿La población puede salir?

Ahora mismo la población civil está atrapada. Hubo varias fases. Hace cinco años salió una primera oleada vía aérea de sirios con carrera que ahora están en distintos países europeos. En una segunda oleada salieron los familiares de estos primeros sirios que se podían pagar el viaje. Quedó la población con menos posibilidad de escapar por motivos económicos y son los que forman las columnas de refugiados caminando por toda Europa.

Vimos su desamparo.

Arrancó un éxodo, por supuesto ilegal, que coge desprevenida a Europa con las fronteras abiertas. La ONU no actúa como debería, no establece medidas humanitarias con ayuda, soporte y asistencia militar y son las ONG las que empiezan a moverse.

¿Por qué no ayuda la ONU?

Porque los refugiados no dan rendimiento político. También se habla de intereses de los países árabes por lanzar un torpedo en la línea de flotación europea para que pierda su hegemonía, porque nos mandan tres o cuatro millones de personas en plena crisis, pero esas personas son perfectamente absorbibles en Europa de forma organizada. Se les usa como moneda de cambio y se les deja atrapados en los puntos calientes.

¿Cómo decidió que desde Vigo se podía hacer algo?

Yo empecé a tener amigos sirios de los primeros que escaparon a Europa y son los que me informan de lo que ocurre allí porque están en contacto con sus familiares a través de las redes sociales. Entre todos empezamos a pensar qué podíamos hacer. Ahí arrancan las columnas de refugiados en pleno invierno, con miles de niños perdidos en Europa, y decidimos darles soporte con una iniciativa similar al Camino de Santiago. Delimitamos una ruta con puntos para orientarles y que pudieran recoger ropa, una asistencia sanitaria mínima y alimentación. Elaboramos un mapa de recursos entrando en las webs de las ONG desplazadas en el lugar y de organizaciones que han estado a la altura como Cruz Roja, Médicos sin Fronteras y Mensajeros de la Paz de España y luego grupos de voluntarios y asociaciones particulares. Conozco entonces a un capitán de la Marina Mercante sirio que ahora reside en Suecia y dividimos el Egeo en parcelas para saber donde están los barcos por GPS y Google Maps organizar la navegación de emergencia, si se están hundiendo llamamos a las guardias costeras turca o griega o a rescatistas presentes en la zona. Las rutas quedaron ahí por el acuerdo con Turquía y la ayudase envía ahora a Grecia donde hay 700.000 refugiados atrapados.

¿Qué supuso ese acuerdo?

Europa firmó el tratado de la vergüenza con Turquía amparándose en la Convención de Ginebra que dice que se puede mandar a refugiados a un país seguro que garantice los derechos humanos. Conceden 6.000 millones de euros a Turquía y lo que hacen es dispararles en las fronteras, detiene a los que logran cruzar y los meten en prisiones infrahumanas, en pseudocampamentos y ponen a trabajar a los niños. n

Contenido patrocinado

stats