El recuerdo de Carlos Barros y aquellos comunistas de otro tiempo
Episodios vigueses
En Vigo, Carlos Barros participó en la creación de la Junta Democrática y fue uno de los principales organizadores de la manifestación del 4 de diciembre de 1977 en la que toda Galicia se concentró a favor de la autonomía
En los diversos ámbitos donde me es dado escribir y contar viejas historias de periodista veterano, casi diría superviviente, siempre recuerdo con afecto, especialmente a los que ya se fueron, y que siguen siendo, porque nunca nadie ocupó su puesto, la vanguardia de la libertad. Uno de esos personajes, para mi entrañable, es el hoy reputado historiador Carlos Barros, de quien estos días he recordado una peculiar peripecia personal. Muchos de aquellos hombres y mujeres de aquellas vanguardias fueron ya desapareciendo, pero quedan otros. Uno de ellos es el profesor Carlos Barros Guimeráns. Yo lo conocí en Vigo cuando era una de las vanguardias del Partido Comunista. Fue en principio ingeniero industrial por Vigo, y más tarde su vida intelectual viró hacia la historia y las humanidades, donde hoy es una reconocida autoridad en historia medieval y director-fundador de Historia a Debate.
En 1986 se licenció en Geografía e Historia (Especialidad Historia Medieval) por la Universidad de Santiago de Compostela mediante la defensa de la memoria de licenciatura "Xusticia e Santa Irmandade. Mentalidades colectivas e conflictos sociais na Galicia baixomedieval". El doctorado lo alcanzó con la tesis titulada "Mentalidad y revuelta en la Galicia irmandiña: favorables y contrarios". Aquel joven idealista al que conocimos de muy joven en los agitados días de los primeros años setenta en medio de las agitaciones del movimiento obrero, sería luego profesor de la Universidad de Santiago, con una densa y variada obra, y una vinculación destacada a diversas instituciones españoles e internacionales dedicadas a la historia. Es uno de los más densos estudiosos de las revueltas irmandiñas.
Hoy en día su actividad se proyecta en diversos ámbitos, entre los que destaca, tras ser su fundador, la coordinación de la red académica internacional de historiadores “Historia a Debate”, que organiza congresos de elevado nivel. Forma parte de la cabecera del gran movimiento de modernos historiadores de cerca de cuarenta países para mejorar y actualizar la metodología de los estudios sobre la materia. Estos días, como contador de historias, he recordado un episodio de su vida. Carlos fue víctima de la persecución que llevaba a cabo la Brigada Político Social, nuestra particular PIDE, donde se entolaban los más infames sujetos de la policía franquista.
Recuerdo que siempre aparecían por parejas en todos los acontecimientos que les parecían sospechosos. Y los vi detener a obreros a las puertas de la Magistratura del Trabajo, cuando salían de alguno de los procesos laborales a que se vieron sometidos tras los episodios de septiembre de 1972. Entre estos sujetos, de sobra conocidos, había uno procedente de Ourense especialmente despreciable. Era músico de una banda municipal que conocíamos por verlo en las procesiones. Se hizo policía y alcanzó fama como torturador. Carlos Barros fuera una de sus víctimas.
Aquí en Vigo, Carlos Barros participó en la creación de la Junta Democrática y fue uno de los principales organizadores de la manifestación del 4 de diciembre de 1977 en la que toda Galicia se concentró en la gran manifestación a favor de la autonomía. Con emoción recuerdo ahora aquel domingo, el 15 de febrero de 1976. Ni siquiera había empezado propiamente la Transición. Aquel lejano día, tres mil personas se manifestaron en Vigo, convocadas por la ilegal Junta Democrática. Y nunca como aquel día la policía había cargado de modo tan violento contra los manifestantes Poco después del mediodía comenzaron a concentrarse varios cientos de manifestantes en las inmediaciones de la Plaza de América. A las diez de la mañana, en Samil, había tenido lugar una rueda de prensa en la que se dio a conocer un comunicado de la Junta Democrática de Galicia, sobre el actual momento político español. Entre otras personas estaban presentes Xesús Alonso Montero; los abogados Marcelino Lobato, Garcia Agudín y Gonzalo Velasco, los dirigentes obreros Waldino Varela, Xulio Aneiros, Amor Deus, Rafael Pillado (estos tres del encausados en “el proceso de los 23”), Carlos Barros, y otra serie de personas vinculadas al partido comunista y Comisiones Obreras, así como otras personas de otros partidos en ciernes y de ideales democráticos En total eran unos ochenta los reunidos.
Todas las intervenciones fueron para reiterar llamamientos a la unión de las fuerzas democráticas. Se hizo un llamamiento a la convergencia con el Consello das Forzas Políticas de Galicia, liderado por la UPG. Carlos Barros dijo, entre otras cosas, que se esperaba que en el futuro la próxima reunión de con ambas organizaciones. Habló también de la necesidad de un estatuto jurídico de autonomía para Galicia. Los antidisturbios de la Policía Armada, actuaron con dureza desconocida en los últimos tiempos, resultando alcanzadas en las cargas personas ajenas a los actos.
Contenido patrocinado
También te puede interesar