Los documentos del 23F revelan la enérgica reacción de Vigo al intento de golpe de Estado
23F
Paros en fábricas viguesas y movilizaciones universitarias reflejan cómo la sociedad viguesa y gallega respondió aquel día de 1981
Los documentos desclasificados del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 revelan que la sociedad viguesa no permaneció inmóvil ante los hechos y que hubo reacción tanto en ámbitos universitarios como obreros. En Vigo y Ferrol se registraron paros en factorías como Álvarez, Barreras, Vulcano, Astano o Bazán, así como asambleas y movilizaciones en centros de trabajo y universidades.
Según los informes publicados en la web oficial de La Moncloa, se incluyen comunicaciones de las distintas jefaturas superiores de Policía sobre los días posteriores al intento de golpe, bajo el lema "situación actual en las distintas regiones policiales y acciones de protesta previstas en relación a la ocupación del Palacio del Congreso de los Diputados". En Vigo, siguiendo el llamamiento de CCOO y UGT, se produjeron paros en las factorías Álvarez, Barreras y Vulcano, así como asambleas en estas empresas y en Citroën, y se detectó difusión de panfletos que convocaban a una concentración a las 19:30 horas en la Puerta del Sol.
Galicia frente al golpe: universidades, fábricas y movilizaciones
Los documentos muestran también que en Santiago de Compostela se registraron desalojos en facultades como Filología, Ciencias de la Educación e Historia, y que se difundió propaganda de formaciones como LCR, MCG, PCS y PST, convocando asambleas para “tratar sobre el castigo a los culpables y depuración de elementos fascistas de los Cuerpos de Seguridad”. En Ferrol, se produjeron paros de 3.500 trabajadores en Astano y 6.200 en Bazán, durante horas de la jornada laboral.
El informe del 25 de febrero indica que la situación en Galicia era de “normalidad general en la región policial”, aunque se registraron algunos incidentes, como paros parciales en facultades de la Universidad de Santiago, propaganda de la Liga Comunista Revolucionaria y manifestaciones estudiantiles disueltas por la fuerza pública. En Vigo se apunta a la presencia de propaganda de Esquerra Galega, llamando a los trabajadores a “consolidar conquistas democráticas”. También se constó una llamada anónima anunciando la colocación de explosivos en el edificio del Grupo San José, que resultó ser falsa.
Los documentos incluyen además un informe previo al 23-F, del Ministerio de Defensa, en el que se mencionan movimientos considerados una amenaza “interior” para la unidad de España. En él se recoge que, aunque el separatismo violento gallego encontraba poco eco en aquel momento, podía constituir una amenaza a largo plazo, citando a organizaciones como el Bloque Nacional Popular Galego, Partido Obreiro Galego, Irmandade Galega y Partido Galego do Proletariado, de este último destacando su relación con Lucha Armada Revolucionaria (ALAR) y vínculos con ETA.
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