El Puerto de Vigo pide aplazar la tasa turística y ‘salvar’ el crucerismo
El sector hostelero es más duro y mantiene que carece de sentido ante la falta de masificación real del turismo en Vigo, que cuenta con 16.000 plazas de alojamiento
La tasa turística aprobada por el pleno municipal, con el voto en contra de PP y BNG, supondrá imponer 1,20 euros por crucerista a partir de junio del próximo año y un ingreso extra para el Concello de unos 400.000 euros, al coincidir con el ejercicio, 2027, con mayor número de desembarcos previstos, hasta 350.000. Pero la Autoridad Portuaria (APV) ha advertido en varias ocasiones de los perjuicios que puede provocar la decisión municipal. Ayer, la APV recordó que solicitaron en la alegación presentada ante el Concello la aplicación de una moratoria hasta final del próximo año 2027, “ya que las escalas del próximo año se cerraron en los foros internacionales de la feria Seatrade Miami antes de ser anunciada”. Señala el Puerto de Vigo que las escalas se planifican con más de un año o incluso dos “y los costes están cerrados”. Pese a ello y salvo algún cambio, la medida entrará finalmente en vigor a partir de junio de 2027 también para los cruceros. “Desde el Puerto mantendremos un seguimiento sobre su impacto real sobre el tráfico de pasajeros”, señalaron en la Autoridad Portuaria.
Más dura es la oposición del sector hostelero, que ayer emitió una nota alertando sobre las consecuencias. En concreto, la Federación Empresarial de Turismo y Hostelería (Feprotur) entiende que la tasa -2 euros por persona en hoteles de 4 y más estrellas, 1,60 el resto; 1,20 pensiones y 1,60 viviendas turísticas- carece de justificación y puede perjudicar a la economía local. “En Vigo no hay masificación”, señala. Señala que dicha tasa nace como una herramienta para hacer frente a los efectos de la masificación en grandes destinos turísticos, donde la presión sobre los servicios públicos, las infraestructuras y el espacio urbano es constante. “Esta realidad dista mucho de Vigo, que registra incrementos significativos de visitantes durante eventos concretos, festividades o determinados periodos del calendario, pero no soporta una presión turística continuada a lo largo del año”, indican. Y precisan que los problemas puntuales de saturación se deben al elevado volumen de visitantes de otros municipios atraídos por la Navidad o O Marisquiño. “Sin embargo, la mayor parte no pernocta en Vigo”, concluyen los hosteleros.
Advierten los hosteleros que la masificación turística no se define por el número absoluto de visitantes, sino por la desproporción entre la población residente y la capacidad de alojamiento del destino. Vigo cuenta con entre 4.000 y 5.000 plazas hoteleras y alrededor de 16.000 plazas de alojamiento turístico en total. “Incluso en un escenario de ocupación completa, la ciudad tendría una proporción aproximada de una plaza turística por cada 19 habitantes, una cifra muy alejada de la de los destinos que sufren una saturación estructural”. Feprotur señala su preocupación por una medida que considera una carga administrativa para los pequeños establecimientos y alojamientos y poco ajustada a la realidad de Vigo. “Gravar la llegada de visitantes puede resultar contraproducente ya que cualquier incremento del coste puede influir en la elección del destino y reducir la competitividad frente a municipios cercanos que se van a ver beneficiados”.
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