Desembarco británico sin salir de Vigo
Crucerismo
Unos 7.200 pasajeros en la primera triple escala del año optaron por visitar la ciudad sin apenas excursiones al exterior. Es algo cada vez más habitual: adiós al turismo en autobús hacia la catedral de Santiago
La primera escala triple del año dejó en Vigo 7.200 turistas marítimos que desembarcaron en el centro desde primera hora de la mañaña, de ellos más del 90 por ciento de nacionalidad británica y el resto de Australia, EEUU, Canadá y alemanes, sobre todo. Y prácticamente todos ellos optaron por quedarse en la ciudad y darse una vuelta por sus lugares más clásicos, como el Casco Vello y la subida al Castro, afrontando las cuestas. Según explicaron en la Vigo Cruise, la principal terminal de Trasatlánticos, apenas media docena de autobuses fueron en esta ocasión contratados para salir fuera. La estampa de los cruceristas descendiendo del barco y subiéndose con destino a Santiago es definitivamente historia. Entre otros motivos, porque ahora hay colaboración entre los puertos de Vigo, Coruña, Oporto-Leixoes y Lisboa que permite que sea cada vez más habitual que un crucero toque dos o tres de estas ciudades en la misma travesía, lo que no pasaba hasta ahora.
La capacidad del muelle de Trasatlánticos, de casi 700 metros, permitía que los tres pudieran atracar juntos, pero en este caso la Autoridad Portuaria optó por desplazar el más pequeño, “Le Bellot”, al vecino muelle de Comercio, frente a la Xunta, que ahora tiene usos muy distintos en función de las necesidades. EN todo caso, en la Terminal Cruise destacan que Vigo permite que los pasajeros puedan descender en el centro urbano, lo que no pasa en otros puertos, como en Lisboa o en Leixoes, donde los viajeros tienen que ser tomar un transporte para alcanzar el corazón de la ciudad. Así, como estaba previsto, el gigante “Britannia”, de la naviera P&O Cruises, con 330 metros de eslora, llegó a lase sis de la mañana procedente de A Coruña con más de 4.300 cruceristas y 1.400 tripulantes, y partió sobre las cinco de la tarde hacia Cherburgo, en Francia. A su lado el “Ventura”, también de la P&O Cruises, un habitual con 290 metros de eslora y más de 3.000 pasajeros. En esta ocasión Vigo fue su primer punto tras partir de su base en Southampton, en el sur de Inglaterra, y salió rumbo a Lisboa. Curiosamente, una pasajera que desembarcó del “Britannia” contaba que era la cuarta ocasión en que llegaba a Vigo debido sobre todo a que los buques británicos tocan por vez primera o última en sus viajes la ciudad (o Coruña) en sus travesías por el Atlántico. Por su parte, el crucero de lujo “Le Bellot” atracó con 184 pasajeros, también la mayoría de nacionalidad británica, aunque en su caso había más variedad. Este buque presenta unas características más propias de un yate, con travesías exclusivas por los polos o incluso dar la vuelta al mundo. Además de las 11 escalas dobles programadas, algunas ya realizadas, el mayor hito del año será el 2 de septiembre, con otra triple cita, en esta ocasión con el “Liberty of the Seas” y el “Iona”, los dos en torno a 340 metros y más d 4.000 pasajeros a bordo, al que se unirá el “Mein Schiff 6”, de casi 300 metros y otros 3.000 a bordo, con más de 12.000 viajeros en total.
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