Puerta grande para Chayanne en Castrelos

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El cantante puertorriqueño dio el concierto del verano en Vigo interpretando sus grandes éxitos ante un aforo entregado

Chayanne, durante su multitudinario concierto anoche ante un auditorio de Castrelos  a reventar hasta la cima lejos del escenario.
Chayanne, durante su multitudinario concierto anoche ante un auditorio de Castrelos a reventar hasta la cima lejos del escenario. | Juancho Everman

Castrelos se convirtió ayer en una fiesta latina con Chayanne sobre el escenario. El puertorriqueño derrochó simpatía y ritmo en una actuación que no defraudó a una parroquia completamente entregada. Llegó con su gira de promoción de “Bailemos otra vez” y, aunque interpretó temas recientes como “Te amo y punto”, “Bailando bachata” y “Como tú y yo”, el bloque principal de su repertorio estuvo formado por sus grandes éxitos. No faltaron “Salomé”, “Boom boom”, “El ritmo se baila así”, “Atado a tu amor” o “Palo bonito”.

Con coreografías llenas de salsa y un escenario repleto de luz, Chayanne mantuvo el nivel durante todo el concierto. Repitió sus icónicos pasos de baile, incluido su característico caderazo, e hizo un recorrido por canciones de siete discos diferentes. A sus 58 años, bromeó con su trayectoria: “Llevo 30 años sobre los escenarios”.

La puesta en escena fue impecable, respaldada por su banda, coristas y cuerpo de baile.

Con el público ya completamente entregado, reservó para el final “Madre tierra”, “Dejaría todo”, “Tiempos de vals” y cerró con “Torero”, coreada de principio a fin por todo Castrelos.

El alcalde Abel Caballero aseguró que Chayanne “es un hombre encantador y me prometió que iba a cantar con el corazón”. Aunque la organización no facilitó cifras oficiales, afirmó que fue el concierto con mayor afluencia de la historia de Castrelos, superando a Maná y David Guetta.

“Hace mucho tiempo que no venía, me tenían olvidado”

Un Chayanne cercano y carismático salió al escenario con su eterna sonrisa, animando constantemente al público. Recorrió todo el escenario, bajó al foso y cantó desde una plataforma elevada. En su saludo destacó: “Es un placer tan grande compartir con ustedes en Vigo. Hace mucho tiempo que no venía, me tenían abandonado”. También agradeció el recibimiento: “Gracias por este calor humano, ustedes mandan y yo obedezco”.

Entre el público hubo seguidores llegados de distintos países. Esmeralda e Indiana, venezolanas afincadas en Vigo, hicieron cola durante 12 horas para conseguir entradas para toda la familia. También destacó la presencia de Valentina, de Uruguay, que pasó la noche en las gradas para no perderse el concierto.

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