Un puente musical entre Vigo y Rusia

Tras regresar de una intensa gira de tres meses por la Federación de Rusia, el músico y compositor vigués Tono Alcalde comparte los detalles de su última experiencia

Tono Alcalde en vivo en Moscú
Tono Alcalde en vivo en Moscú | IRINA_SHRAYBER

Tono Alcalde tiene quizá el récord de visitas a Rusia, donde tiene un enorme éxito. Coincide con el lanzamiento de su nuevo proyecto discográfico, “El Rumbasón”.

A pocos días de su regreso de Rusia. ¿En qué consistió este viaje y qué repercusión ha tenido?

Este viaje fue, en principio, para retomar todo lo que se había quedado pausado en 2019, que fue mi anterior visita. Quería refrescar los contactos, ver a mis amistades y continuar con los conciertos. Ha sido muy positivo; tres meses de estancia incluyendo una pequeña gira por diferentes ciudades.

Usted tiene el récord de un músico español con más viajes a Rusia. ¿Cuántas veces ha estado allí?

No sé si tengo el récord Guinness, pero con este ya son 27 viajes, que no son pocos. Mi historia con Rusia empezó en septiembre del 2010 por un contrato con la compañía que hace los musicales de Broadway (Stage Entertainment); me ofrecieron un contrato para trabajar en el teatro MDM de Moscú. En ese momento yo vivía en Madrid, me fui para allá a cumplir el contrato y descubrí una maravilla de país.

¿Cuál es su impresión real del país hoy en día?

He visto cambios y creo que casi todos han sido para mejor. No he percibido ningún tipo de conflicto, quizás porque me muevo en el mundo del arte. He hecho mi viaje muy tranquilo, disfrutando de amistades y tocando en los clubes donde siempre me presento y en otros nuevos.

¿Cómo define al público ruso? ¿Es receptivo a la música española?

Es un público con una formación y cultura musical impresionante. Si vas a un club de jazz en Rusia, el espectador va con una expectativa y una disposición absoluta de escuchar. Valoran todo lo que es bueno. Son apasionados de lo español, del flamenco y de los estilos latinos: la salsa, el tango y la música romántica. Yo tengo la suerte de moverme en ese abanico entre la fusión flamenca, el bolero y la salsa, y allí hay un mercado enorme para eso.

¿Se siente usted integrado en esa cultura después de tantos viajes?

Absolutamente. Me siento un poco ruso en el sentido de que ya estoy bastante integrado en su manera de ver las cosas y en su sentir diario. Una cosa es ir a dar un concierto puntual y otra es quedarte tres o seis meses; a partir de ahí es donde realmente empiezas a entender un poco sobre ellos y su cultura.

Si tuviera que recomendar un lugar, ¿cuál sería?

Sin duda, San Petersburgo. Recomiendo hacer un tour histórico para entender dónde vivieron muchos de los grandes, los museos, palacios, catedrales, monumentos. Es una ciudad increíble, llena de historia y belleza.

¿Cómo valora el nivel de los músicos en Rusia?

Hay un nivel altísimo. Allí el músico es muy profesional. Por ejemplo, yo llego a Rusia y en poco tiempo armo mi proyecto musical para el directo. En Vigo llevo varios años y no he conseguido armar algo similar porque aquí hay mucha gente toca pero no se dedica exclusivamente a ello; dependen de otros trabajos. Allí, el entorno profesional te permite moverte a otro ritmo y esto es una gran ventaja.

¿Qué tal con el idioma?

El ruso es más parecido al español de lo que uno imagina, sobre todo en fonética. Una vez que superas la fase del alfabeto cirílico, empiezas a entender cada vez más. De hecho, me gustaría seguir sacando diplomas de idioma ruso. Si pudiera seguir haciendo mis giras allí, lo haría muy a gusto e incluso me quedaría a vivir allí.

Es inevitable preguntar por la situación actual. ¿Cómo se vive la guerra en Ucrania?

En los 85 días que estuve, ese tema no se tocó en mi círculo, pero creo que a nadie le agrada la situación, es una problemática seria. Por otra parte, la vida allí es tranquila. Lo más "grave" que viví fue la cancelación o retraso de algunos vuelos por precaución, pero nada más.

¿Qué saben en Rusia de España?

Saben mucho más de lo que imaginamos. Estuve en una escuela estatal de idiomas y había más de 100 alumnos de entre 11 y 18 años deseando escuchar a un español. Me sorprendió el nivel de información; un niño me preguntó que era el tema de los "okupas" en España. Conocen Asturias, Granada... a veces creo que saben más de nuestro país que nosotros mismos.

¿Cómo empezó en la música?

Nací en Irún en 1973, de padre extremeño y madre gallega. Me crié en San Sebastián y Lasarte hasta que con 11 años llegué a O Porriño, luego me trasladé a Vigo y Madrid. Empecé con la guitarra a los 15 o 16 años. Ya han pasado 36 años desde aquellos inicios.

Está presentando un nuevo disco. ¿Cómo nació?

El disco surgió al reencontrarme con el guitarrista y productor musical Tony Carmona. Habíamos trabajado juntos en 2002 y decidí buscarlo tras 24 años. Le envié 16 canciones, le gustaron mucho y escogimos 11 que reflejan mis vivencias desde finales de los 90 hasta hoy. Es un viaje por mis diferentes etapas como músico y cantautor, son temas románticos, bailables, llenos de mensajes y de energía positiva. El disco se hizo en un tiempo récord de dos meses y se grabó en Vigo y Barcelona.

¿Por qué "El Rumbasón"?

Es una palabra que inventé en para definir la mezcla entre la rumba catalana (o flamenca) y el son cubano. Llevaba tiempo influenciándome de estos estilos. El título aúna el espíritu de todo el álbum: ritmos latinos como la salsa, bolero, chachachá, merengue, mambo y bachata, pero apadrinados por la fuerza de la guitarra española.

¿Qué sigue ahora?

Seguir estrenando nuevos singles en plataformas hasta los 11 temas del álbum. Me encantaría presentar el disco en directo aquí en Vigo, pero también se está gestando una presentación en varias ciudades de Rusia para otoño/invierno.

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