El público vigués sorprende y emociona a las Fuerzas Armadas
Todas las compañías recalcaron el gran apoyo recibido durante toda la semana, con afluencia masiva en cada uno de sus actos
Valoración muy positiva en la semana militar viguesa con motivo del Día de las Fuerzas Armadas. Se seleccionó Vigo por primera vez en sus 49 años de historia y no defraudó, pese a lo accidentado del desfile. Desde el Mando de Apoyo a la Maniobra, encargados de solventar toda la labor logística y complementar la organización del evento, resaltaron la gratitud y la buena sorpresa que se llevaron todas y cada una de las compañías presentes por la afluencia alcanzada en Samil, con 100.000 asistentes según la Subdelegación del Gobierno. “Quedaron gratamente sorprendidos por toda la cercanía que les brindó Vigo durante el desfile. Se cumplieron los objetivos con creces”, aseguró Enrique Costas, jefe de comunicación del Mando de Apoyo a la Maniobra, perteneciente al Ejército de Tierra.
Todos los actos durante la semana fueron muy visitados. En especial la exhibición estática de material en As Avenidas y la visita de los buques atracados en el muelle de Trasatlánticos, con largas colas para su acceso durante todos los días. Ayer, se recogió la bandera en los jardines de Montero Ríos, izada el pasado martes, que daba por concluidas las actividades de este Día de las Fuerzas Armadas en Vigo: “Solo hay palabras de agradecimiento por el cariño recibido. Hemos visto mucho interés en todo lo realizado para que Vigo comprobase todo el trabajo de las Fuerzas Armadas”. La muestra estuvo presente hasta las 14 horas de ayer para las últimas visitas. Una vez finalizada y recogido el emblema español, comenzaron las labores de desmontaje de los 33 stands informativos y de todo el material presente allí desde el martes. También se inició la recogida de todo el despliegue en Ifevi, As Travesas y en la base Pablo Morillo de las dependencias de la Brilat. Lugares que dieron cobijo a todas las tropas desplazadas. Las grandes embarcaciones también abandonaron la ciudad, a excepción del “Juan de Borbón”, que partirá en el día de hoy.
El equipo de Apoyo a la Maniobra estuvo presente en el desfile dentro de una carpa ubicada en Samil. Desde ahí siguieron todas las operaciones y aplaudieron la sencillez y tranquilidad del evento, pese a la caída de la bandera y la anulación del desfile aéreo. “Quedará en una mera anécdota (el incidente con la bandera) y las condiciones climatológicas imponen la situación del desfile. Nos quedamos con el calor de la gente y con la ilusión que pudimos comprobar, sobre todo en niños y niñas”, señaló Costas. No se esperaron una respuesta tan masiva al acto central, y menos desde primera hora de la mañana: “Mi equipo y yo llegamos a las 7:30 horas a Samil y vi a una mujer con sus hijas adolescentes esperando. Le pregunté cómo estaba tan temprano allí para ver el desfile. Llevaba desde las 4 de la mañana”.
Costas resaltó la rápida actuación del Rey y de las Fuerzas Armadas, en especial de la Guardia Real, en una situación novedosa con la caída de la bandera en pleno izado, con cuerpos de seguridad “preparados para solventar todo tipo de situación”, por sorprendente que sea, así como con la devoción de los niños en el desfile: “Muchos nos preguntaban si éramos militares de verdad".
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