Un prototipo vigués, pionero mundial en la construcción ‘verde’

La empresa Think Tank Engineering logró un sistema que reduce un 90% la huella de carbono y el uso de hormigón y acero

Quisco Mena, con el prototipo ubicado en una obra en Vigo
Quisco Mena, con el prototipo ubicado en una obra en Vigo | J.V.Landín

Talento vigués para reducir la huella de carbono en las infraestructuras. La empresa Think Tank Engineering, creada por el vigués Quisco Mena, ha elaborado un prototipo de construcción que limita hasta en un 90% el uso de hormigón y acero, algo nunca antes alcanzado. Un modelo de eficiencia estructural que se convertirá en pionero en el mundo, según apunta su creador. “Llevo dándole vueltas a este tipo de eficiencia desde 2001. En 2018, decidí investigar en serio para conocer dónde estaba el límite de la optimización”, señaló Mena. Su novedoso prototipo llamó la atención de otros ‘gigantes’ europeos en ingeniería y eso lo llevará a presentar su ‘maqueta’ a Naciones Unidas el próximo 17 de junio. “Fue todo una pequeña carambola. En 2023 recibí la llamada de un Think Tank alemán para acudir a una charla, después de que le recomendase un catedrático de Cambridge que me conocía. Sabía que podía presentar algo novedoso. Seguí colaborando con ese Think Tank alemán, con muchos contactos en Bruselas y en organizaciones como la ONU, que buscan hacer una Europa más sostenible. Ahí me han adoptado”, señaló Mena. Se presentará en la feria ‘Future Cleantech Festival’ de Remscheid, en Alemania, con presencia de miembros de la Comisión y el Parlamento Europeo.

El prototipo cuenta con 4,2 metros de largo y 300 kilos de peso. Muy por debajo de las 3 toneladas que pesan las estructuras medias. Pero ambas son capaces de soportar 700 kilogramos de peso, aproximadamente lo estándar en una construcción. “Una estructura convencional ahora mismo tiene una huella de carbono de entre 80 y 150 kilos de CO2. Este prototipo está en torno a 18 kilos”, señaló. Mena, que regresó a Vigo en 2018 tras trabajar en Madrid y Londres, incide en la necesidad de crear una idea de eficiencia estructural que se compare con la actual eficiencia energética, algo ya muy desarrollado en las empresas y en la sociedad, mientras que para la construcción, todavía es una ‘caja negra’ con mucho por descubrir: “Hay políticas europeas que directamente marcan como objetivo reducir el consumo de materias primas, pero parece que la única respuesta es reciclar el hormigón de una obra y usarlo en otra nueva”.

Una vez sea presentado en sociedad y se conozca la forma de operar de su prototipo, la idea es encontrar financiación aunque, antes, deben dar a conocer la importancia de aplicar la eficiencia en los materiales. Eso es, dar los primeros pasos en un mundo todavía incipiente y que Vigo puede tener un papel protagonista, con la posibilidad futura de crear una fundación de eficiencia estructural de la mano del propio Quisco en la ciudad. Pero primero, hay que saber andar antes que correr. De momento, el prototipo volará próximamente a Alemania, donde será expuesto y, luego, viajará por varias ciudades de Europa para su exposición.

El ingeniero vigués también incide en la medición de esas mejoras antes de comenzar a implementarlas. Será el siguiente paso de la eficiencia estructural. Si su modelo sale adelante podría levantar ciertas ampollas en algunos sectores, como las cementeras, que tendrán que adaptar su modelo de negocio: “Puede ser que pierdan un 50-60% de su facturación. Pero hablamos de tenerlo de más calidad y usar lo que merece la pena. La industria y los productores de materiales necesitan evolucionar”.

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