Propuesta para que el Fraga recoja el legado de Vigo en el cine y sea sede de la Filmoteca
La iniciativa para recuperar el edificio recibió varias propuestas centradas en la exhibición de películas en un espacio que acogió el estreno de los tres primeros largometrajes gallegos
El proyecto para culminar la reforma del Teatro Cine Fraga se presenta como una oportunidad para recuperar su histórica vinculación con el séptimo arte y reivindicar el papel que jugó Vigo en el nacimiento del cine gallego. En el encuentro público organizado por la Xunta y la Diputación en Vigo para definir los futuros usos del edificio, fueron varias las propuestas para poner el foco en el cine a la hora de recuperar la actividad en este edificio.
Una de ellas fue la de la directora de arte Marta Villar, que propuso que, tras su reforma, el Fraga albergue una sede de la Filmoteca de Galicia y un archivo con el material cinematográfico del cineasta vigués Chano Piñeiro. Villar, vinculada al sector desde 1986, recuerda que Vigo tuvo un rol crucial en el inicio del cine gallego.
Subraya que el estreno de las tres primeras películas en gallego en 35 milímetros —“Urxa”, “Sempre Xonxa” y “Continental”—, ocurrido en el Teatro Fraga en el marco de las jornadas CineGalicia de 1989, marcó el inicio de la cinematografía gallega y en gallego. "Cuando escucho hablar del Cine Fraga, pienso en el inicio del cine gallego”, reconoce Villar. Además, vinculó este renacer del cine gallego con la figura de Isaac Fraga, el empresario exhibidor de cine más importante de Galicia en esta época, y Cesáreo González, también de Vigo, quien fue un importante productor del cine español.
De hecho, el Teatro Cine Fraga fue proyectado por Luis Gutiérrez Soto en 1942 por encargo del propio Isaac Fraga, cuya intención era la de construir la mejor sala de cine de la ciudad. El cine ocupaba la planta principal con un amplio patio de butacas y dos anfiteatros volados. La sala fue proyectada con una capacidad de 1.758 localidades de las que 844 correspondía al patio de butacas, 274 al anfiteatro del entresuelo y 640 al anfiteatro principal. El cine se inauguró el 27 de marzo de 1948 con una función de gala en la que se estrenó la película “Botón de Ancla”.
Desde su jubilación, Villar trabajó en el inventario del material de Piñeiro junto a la viuda del director, Mariluz Montes, con el objetivo de salvaguardar estos archivos. “Vigo ha perdido esa presencia del cine, y el Fraga es un contexto perfecto para devolverle esos antecedentes”, expresó Villar. Considera que la propuesta de crear una sede de la Filmoteca en el Fraga permitiría que este legado permanezca en Vigo y se ponga en valor para estudios futuros.
Además, en el encuentro para definir los usos se planteó otra iniciativa en esta línea: que el Fraga acoja la colección de cine del farmacéutico Clemente García, que lleva 30 años adquiriendo piezas en ferias y subastas, desde cámaras y proyectores hasta películas, en su mayoría de mediados del siglo XX. Esta colección, con más de mil piezas, se encuentra almacenada en cajas y envoltorios originales para preservar su estado, a la espera de un espacio público que permita su exhibición. Vigo sería el lugar preferido por García para crear un espacio de divulgación cultural dedicado al cine, y el Fraga se presenta como una nueva oportunidad.
El órgano, ya restaurado y a la espera en Coruña
El órgano del Fraga, un instrumento único en España diseñado para acompañar proyecciones de cine, está completamente restaurado a la espera de saber si podrá regresar al teatro. Encargado por Isaac Fraga en 1948, destaca por su estilo americano, con tiradores en forma de lengüeta y un sistema mecánico que lo hace especialmente singular. La restauración fue realizada en 2011 por el taller Acitores de Palencia, el mismo que restauró el órgano de la Concatedral. Sin embargo, el instrumento permanece desmontado y almacenado en un depósito de la obra social de Abanca en Coruña, con sus tubos de más de diez metros guardados.
El órgano es una pieza de gran valor por su tipología y estética representativa de los años 30. Todavía queda por confirmarse si podría recuperar su ubicación una vez se complete la reforma del edificio y se recupere la actividad cultural, ya que su versatilidad permitiría tanto acompañar proyecciones de cine como participar en actuaciones orquestales, ampliando así las opciones de repertorio y uso.
Vigo se sitúa como la ciudad de Galicia con más salas
Villar también considera que a día de hoy que en Vigo se perdió la presencia del cine en la ciudad. “Ahora mismo hay cine comercial y una excepción con el cineclub y alguno de los cines que cuenta con más variedad en su programación”, afirma. Si bien Vigo es la ciudad de Galicia con más salas de cine, la mayoría de ellas se encuentran en centros comerciales.
En total hay seis cines en Vigo, con más de 7.000 butacas repartidas en las 45 salas que suman los Yelmo de Vialia y Travesía, los cines de Plaza Elíptica –del grupo Galicine–, Centro Comercial Gran Vía, el Cine Teatro Salesianos y los Multicines Norte.
Con todo, los cines del Centro Comercial Gran Vía se encuentran en estos momentos cerrados para llevar a cabo reformas al pasar a manos de un nuevo operador, la empresa Ocine, que avanza una nueva propuesta premium para este espacio, con butacas reclinables de forma electrónica de gran capacidad y una sala de cine dirigida en exclusiva al público infantil, con lo que el número total de butacas podría verse reducido. También se adecuarán las salas disponibles con el equipo de sonido de alta tecnología y equipamientos del mercado a nivel internacional. Por el momento no se conoce la fecha de apertura.
Además de todos estos cines, el cineclub Lumière proyecta una película cada lunes en el Auditorio Municipal, con 280 butacas. De recuperarse el Fraga para la exhibición de películas, la oferta en la ciudad se incrementaría aún más.
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