Propietarios ‘resignados’ a alquilar con las nuevas leyes

Las agencias destacan que la mayoría de arrendadores son particulares que necesitan mantener los alquileres

Una agencia inmobiliaria viguesa.
Una agencia inmobiliaria viguesa. | Vicente Alonso

Los decretos-ley sobre la vivienda y los desahucios vuelven a estar vigentes tras la aprobación en Consejo de Ministros, ya con el Congreso disuelto pero con la posibilidad de aprobar asuntos urgentes por “la puerta de atrás”. Y este, para el Gobierno, lo es, aunque el Parlamento hubiera dado su “no”. En esta ocasión, las agencias inmobiliarias coinciden en que los propietarios todavía están asustados ante los cambios normativos, pero resignados porque la mayoría son particulares, no empresas, que necesitan el dinero del alquiler, "salvo los más potentados, que esos sí esperan”.

Lo explicaba María Jesús Gil, de Inmobiliaria Atlantic, una firma que alquila cada año docenas de pisos en Vigo y que todavía ha seguido trabajando con cierta normalidad en esta semana. “La gente sigue alquilando igual, está expectante, pero se adapta a las circunstancias”, señala. Recuerda que hay muchísima inversión que exige financiación “y no puede dejar de ingresar el alquiler”. “No digo que no haya algunos que se retiran por miedo, pero yo no tengo esa percepción. Los arrendadores necesitan esos ingresos extras para sus propios gastos y se arriesgan. Ha habido cambios en estos años con rentas topadas y otros, pero la gente ha seguido alquilando”, añade Gil.

Explica que hay métodos para protegerse del impago, que pasan por hacer una buena selección del inquilino “porque hay donde escoger de tanta demanda que hay”. Y también apunta a que las mejores rentas las pagan los extranjeros, con la llegada de mucho americano jubilado e incluso de familias enteras. “Creo que no hay que ser catastrofista. En este país la gente se adapta a lo que hay porque si no habría verdaderas revueltas”, asegura. En todo caso, advierte de que a día de hoy no es fácil desarrollar nuevas viviendas y que la promoción no es rentable con los precios existentes. “Mientras los implicados en el suelo, la mano de obra y los materiales no se conciencien, esto va a seguir así. Ya ningún promotor quiere entrar y los que ya han construido no van a arriesgar su patrimonio. Son promotores de empresas nacionales, porque locales ya casi no hay”, avisa.

Con solvencia

En cambio, constata que existe mucha obra nueva sin vender “pero a 5.000 o 6.000 euros el metro cuadrado sencillamente es imposible y las viviendas se quedan en el mercado”.

Pablo Campos, responsable de la Inmobiliaria Beneite, matiza que hay propietarios que durante estos días les mandan el mensaje de que hasta después de las elecciones hay que esperar. “Nos piden retirar la vivienda del circuito de alquiler hasta que se aclare, porque hay mucha inseguridad y bastante miedo, aunque tratamos de reconducir la situación”.

No obstante, coincide con María Jesús Gil en lo esencial: aunque algunos propietarios no tienen problema para retirar sus pisos del mercado, porque disponen de solvencia suficiente para aguantar, la mayoría son particulares que necesitan alquilar el piso. “No les queda más remedio que aceptar, aunque tengan dudas, porque cuentan con el alquiler para sus gastos o de sus hijos, o su propia hipoteca”.

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