El propietario de cuatro calles en Vigo pide al Concello que le expropien

Un vecino de A Coruña lleva 15 años tratando de que el ayuntamiento le compense por sus terrenos, hoy viales

La calle Finca de Doña Concha, una de las reclamadas como de titularidad privada.
La calle Finca de Doña Concha, una de las reclamadas como de titularidad privada.

Se llama Antonio Salgado y vive desde hace años en Cambre, un municipio que linda con A Coruña, aunque nació en Vigo. Y es el insólito propietario de cuatro calles en el barrio de A Salgueira y una pequeña finca anexa que se utiliza como parque, esta última valorada de forma oficial en unos 90.000 euros. Hacienda elevó en 1998 a 24.000 euros el “precio” de los viales, aunque son cifras que habría que poner al día y la estimación más reciente alcanzaría en torno a los 300.000 euros. Salgado se ha dirigido en numerosas ocasiones al Concello para reclamar una solución final a su problema y lo acaba de hacer de nuevo esta semana con una notificación destinada a la Alcaldía. En su opinión, el arreglo pasaría bien por la expropiación forzosa por parte del Concello, que sería la vía más rápida y la más efectiva, o por la compensación, ofreciendo a cambio de las calles y la finca edificabilidad en alguna otra parte de la ciudad, una fórmula que se ha empleado en muchas ocasiones. Recuerda Antonio Salgado que en las inmediaciones de sus calles, estrechas, pero transitadas, la Xunta contempla el desarrollo de una urbanización de 1090.000 metros y levantar unas 1.500 viviendas de protección, lo que incrementará el valor de las propiedades y obligará probablemente a ampliar los actuales viales. Pero nada de ello podría hacer el Concello, porque según le consta a Salgado, el callejero “privado” no está dado de alta en el inventario. “En 2009 el pleno del ayuntamiento confirmó por mayoría que son municipales. ¿Las registraron? No. Solo pido que las registren”, explica. Y para que puedan registrarlas, habría que negociar un justiprecio. "Solo pido eso. Que las registren y que no utilicen el nuevo inventario como argumento”, sentenció.

Asfaltadas y con autobuses

Las cuatro son vías de pequeño tamaño, estrechas, pero con sus respectivos nombres, lo que las convierte en parte del callejero, destacando el de Rúa Finca de Doña Concha, que era la propietaria histórica de los terrenos, que heredaría el propio Antonio Salgado. “Es la mejor prueba de lo que digo, además de las escrituras”. Las cinco fincas descritas se encuentran ocupadas por el Concello de Vigo desde 1978, y entonces fueron destinadas a vías públicas, asfaltadas, por las que circula Vitrasa. Desoyendo los reiterados requerimientos de los titulares, señala Salgado, el Concello no les facilitó certificación acreditativa de la inscripción de las citadas fincas en el inventario municipal. El pleito continúa.

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