La presunta red de narcolanchas pone en duda la investigación

Las defensas de los once acusados de construir y vender embarcaciones para el tráfico de drogas en Vigo y Portugal creen que la Audiencia no es competente para esta causa

Imagen ayer, de la vista en la ‘macrosala’, con los acusados, donde se celebraron las cuestiones previas.
Imagen ayer, de la vista en la ‘macrosala’, con los acusados, donde se celebraron las cuestiones previas.

La sección quinta de la Audiencia en Vigo se enfrenta a una nueva causa por narcotráfico tras la resaca del ‘Karar’. En esta ocasión son once los acusados de construir y vender ‘narcolanchas’ en la ciudad y en Portugal que después se distribuían a otras ciudades de España. La Fiscalía pide penas de entre dos y nueve años de prisión y multas que suman los 80 millones de euros.

Ayer, se celebró la vista para las cuestiones previas, en las que las defensas pusieron en duda la validez de las pruebas obtenidas, mientras varios abogados pidieron la suspensión al considerar que el tribunal no es competente para esta causa, que o bien debería dirimirse en Portugal o bien en la Audiencia Nacional.

Entre las solicitudes, la nulidad de los balizamientos y pinchazos. Según argumentó uno de los abogados, la autorización de balizamiento se solicitó para embarcaciones sin embargo, afirmó en Vigo solo había piezas, quillas y cascos, y aun así, se pusieron los dispositivos. “Si no hay embarcación, no hay delito”, sostuvo.

De igual forma, se puso en duda la acusación a la empresa de transportes, alegando la falta de responsabilidad del uso final que se haga sobre las piezas solicitadas.

Otro de los letrados incidió en la indefensión al no haberle sido proporcionado los soportes de las escuchas y seguimientos, como había solicitado.

Mientras el Fiscal considero que la competencia para el juzgar la causa es la Audiencia, al situar el epicentro de los hechos en Vigo y sostuvo que los acusados obraban con el objetivo de construir las embarcaciones prohibidas bien en Vigo y en ocasiones en Portugal para entregarlas a clientas que las utilizaban para actos ilícitos en las costas españolas, sosteniendo que la estructura criminal se asentó en Vigo y después se extendió a otros puntos de la península. De esta forma, defendió la investigación llevacda a cabo por la Guardia Civil.

Entre otras cuestiones, se volvió a poner sobre la mesa la mala acústica de la ‘macrosala’. Uno de los letrados hizo la queja durante su intervención, incidiendo en la dificultad para entender las alocuciones del resto de compañeros. La presidenta de la Audiencia explicó que es un problema recurrente que no depende de la sala pero afirmó que trasladará cuenta de dicha queja. Los problemas de sonido siguen repitiéndose juicio tras juicio.

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