El precio de la vivienda expulsa a jóvenes a Porriño y Chapela

Inmobiliarias afirman que menores de 35 años buscan acomodo en otros municipios aledaños de Vigo por motivos laborales, el teletrabajo y la carestía de los inmuebles

Una pareja de jóvenes observa anuncios de pisos en el local de una inmobiliaria en Vigo
Una pareja de jóvenes observa anuncios de pisos en el local de una inmobiliaria en Vigo | Vicente Alonso

Los altos precios para la compra de inmuebles en Vigo están obligando a los jóvenes a buscar acomodo en otros municipios. Una franja de edad de entre 25-35 años que, ante la carestía de la vivienda, se ven desplazados de la urbe. En ese contexto, Porriño y Chapela son los destinos más demandados, con más tirón entre aquellos que dan sus primeros pasos en el ámbito laboral y encuentran en los precios de Vigo una barrera insalvable. Tanto para la compra como para el alquiler.

Desde el punto de vista inmobiliario, el alza en el arrendamiento obliga más a decantarse por la compra de una vivienda si el joven no quiere perder poder adquisitivo. Sin embargo, en Vigo la oferta de un inmueble decente (sin necesidad de reforma integral y en buen estado de conservación) se dispara por encima de los 200.000 euros, según indica César Abraín, de la inmobiliaria Rosalía de Castro. Un “disparate” y sin contar con la obra nueva, que ya se puede elevar a los 350.000-400.000 euros en el mejor de los casos. Existe oferta, con 1.500 pisos a la venta en portales inmobiliarios, pero bajo un condicionante económico difícil de salvar para los jóvenes.

Ante esta carestía, vivir en municipios cercanos a Vigo cobra importancia. Según señala José Luis Amigo, de inmobiliarias Amigo, Porriño fue en los últimos años muy cotizado al contar con un precio un 20-30% más barato y tener la cercanía de los polígonos de A Granxa y As Gándaras, lugar de trabajo de muchos jóvenes. “Porriño es un caladero de mucha gente joven y sin cargas porque quieren que el trabajo esté lo más cerca posible de sus viviendas”, apuntó José. Eso se notó tras la pandemia: en 2021 crecieron las transacciones inmobiliarias un 38%, superando las 200 viviendas anuales, cifra que se mantiene a día de hoy. El auge del teletrabajo también ayuda a que se decanten por municipios más pequeños.

Abraín también señaló Porriño como destino favorito de los jóvenes, aunque auguró que esa demanda se está trasladando también a otras localizaciones como Chapela, Ponteareas o Tui al encontrarse ya Porriño con menos oferta inmobiliaria. También al extrarradio vigués, ligeramente más barato y con la comodidad de tener el centro urbano a 10-15 minutos de casa. Ahí, Teis, Cabral y Candeán son los barrios con mayor movimiento de compra, con un importe medio según el Colegio Oficial de Notarios de 162.000 euros. Mucho menor que los 220.000 que refleja la compra media en Vigo.

Otros municipios también experimentaron una subida en sus transacciones inmobiliarias. Cangas, por ejemplo, pasó de las 170 operaciones antes de la pandemia a las 269 durante el pasado año.

Se abre así una brecha social y económica entre jóvenes y adultos, y entre más y menos poder adquisitivo. Según señala César Abraín, los jóvenes se lanzan a municipios del interior de la provincia al encontrar vivienda más barata y la gente con una franja de edad de entre 45 y 65 años prefiere comprar en Vigo o invertir, si la economía se lo permite, en localidades costeras como Baiona o Nigrán. “Ambas han disparado mucho sus ventas, pero estamos hablando de un nivel superior a los 300.000 euros de compra”, asegura. Una cuantía dificilmente alcanzable por los más jóvenes y más destinada al inversor extranjero. Lo mismo sucede en Vigo, según el gerente de inmobiliaria Amigo: “La gente de más edad compra en Vigo. Tiene sus rutinas, su vida más establecida y se niega a cambiarla, aunque eso cueste más dinero”.

Salceda y Salvaterra, futuro renacer con la Plisan

Años atrás, municipios como Salceda y Salvaterra aumentaron notablemente su población joven en una mezcla de apuesta por parte de sus respectivos gobiernos, la posibilidad de adquirir una casa a un coste bajo y la cercanía con Vigo, con buenas conexiones por carretera. Además, se comenzó a crear obra nueva y muchas oportunidades de compra. Así, Salceda llegó a contar con uno de cada tres habitantes de su municipios por debajo de los 35 años. Ese ‘boom’ se apagó en 2011 con la crisis inmobiliaria, pasando en el caso de Salceda de más de 300 transacciones inmobiliarias en 2004 a solo 37 en 2011. Ahora, expertos inmobiliarios prevén un renacer de ambos municipios, también apoyados en la gente joven y gracias al desarrollo de la Plisan, un gran polígono empresarial que, tras más de 20 años, contará con un impulso a corto plazo, con nuevas empresas allí ubicadas.

El futuro desarrollo de la Plisan marcará la ampliación o no de municipios cercanos como Salceda y Salvaterra, que ya muchos dan por hecho. “Cuando se hizo vivienda en esas zonas, se vendió toda. Ahora, apenas hay oferta. Pero será punto de atracción para los jóvenes”, aseguró José Luis Amigo, indicando que existirán nuevas promociones en obra nueva para estas localidades en no mucho tiempo. “Hay que tener en cuenta que la Plisan crecerá. Los jóvenes que vayan a trabajar allí van a querer estar más cerca de sus trabajos y está la cercanía con Portugal, siempre importante”, indicó. Según el Colegio Notarial, Salceda cuenta con un precio medio de venta este año de 120.000 euros y Salvaterra, de 105.000 euros la vivienda.

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