Pintado como síntoma

Publicado: 31 oct 2025 - 00:30

La clínica Pintado echa el cierre de todos sus servicios de ginecología y obstetricia, que eran los más importantes y que le daban sentido, aunque pueda continuar con las urgencias pediátricas, que es otra cosa bien distinta. Pintado está ya en la historia local por la sencilla razón de que unos 25.000 vigueses nacieron en este centro médico a lo largo de su larga actividad, que parece terminada. No se me ocurre mejor síntoma de la realidad viguesa. Primero fue Povisa la que cerró su unidad de obstetricia y ahora Pintado, los dos centros de sanidad privada. Todavía aguanta Fátima, pero la mayoría de los nacimientos en toda el área de Vigo se producen en el Cunqueiro, entre otras causas por sus mejores servicios y condiciones, imbatibles para la empresa privada. Pero no es la única causa del cierre de Pintado, sino la caída imparable de la natalidad, que se produce en España y en Galicia pero de forma más llamativa en Vigo. Ciudad de excesos, no hace tanto, en 2008, se produjo un “boom” demográfico con 4.500 partos en la pública y otros 500 en la privada. En 2024 no llegaron a 2.900 y en este año es posible que sean incluso menos. Ni Pintado ni Povisa ni siquiera el Cunqueiro pueden lidiar con esta triste realidad: los vigueses parecen decididos a extinguirse, porque de los 2.900 partos, la mitad son de madres de otros municipios del área sanitaria. El saldo vegetativo local era el mejor de Galicia a principios de siglo y, de nuevo los excesos, ahora es el peor, con más defunciones que nacimientos y una media de edad en torno a 48 años. Los miles de extranjeros que llegan cada año compensan algo el saldo final, pero los inmigrantes también dejarán de llegar a Vigo si no hay vivienda y empleo. Coruña ya recibe muchos más cada año. Saquen conclusiones.

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