Piden más seguridad para paliar conflictos en la estación de bus

Apuntan a una mayor degradación en el entorno de la terminal en los últimos meses y al aumento de tensiones entre personas vulnerables y con los viajeros

La entrada de la nueva estación de autobuses, con varios colchones en el suelo y cartones para construir un pequeño espacio para dormitar
La entrada de la nueva estación de autobuses, con varios colchones en el suelo y cartones para construir un pequeño espacio para dormitar | J.V.Landín

La actual estación de autobuses busca más seguridad tras registrar varios incidentes relacionados con las personas vulnerables que allí se ubican y pernoctan. Desde la gerencia de la propia estación aseguraron que están solicitando algún refuerzo en trabajadores de seguridad, tanto por la mañana como para la noche, para evitar que se produzca algún incidente de carácter grave, ya sea entre los propios moradores de la zona como a algún usuario o trabajador de la terminal. Recalcan la preocupación por la imagen, en un estado deteriorado, aunque entienden la situación precaria de los que habitan en la entrada. Eso sí, instan a que se reconduzca la situación, por el bien de los viajeros.

La entrada luce con hasta tres pequeños habitáculos realizados con cartones, y algún que otro colchón en el suelo a lo largo de toda la entrada y en los soportales aledaños. La suciedad también está presente y algunos sintecho piden dinero a los usuarios de la estación. Trabajadores de la terminal recalcan que, últimamente, están acudiendo más gente a pernoctar en la entrada, llegando a ser entre 10-12 personas, algunas de ellas de carácter tranquilo y conciliador. Otros, más conflictivos, vienen y van, pero dejando un poso de inseguridad durante el día con los viajeros como por la noche, donde solo hay un guardia de seguridad. “Hace un par de días, dos personas llegaron a las manos, incluso con pivotes para agredirse, en plena luz del día”, señaló un encargado de la estación.

Hubo un tiempo donde los trabajadores abrieron la mano y dejaban pernoctar a algunos sintecho dentro de la estación, en especial a los que no causaban conflictos. Sin embargo, vallaron la parte posterior del hall al registrar algunas quejas de los usuarios y por la cantidad de personas que allí se agolpaban. “También se perciben fuertes olores en la entrada, debido al orín de las personas vulnerables, en cualquier esquina”, aseguraron. Recientemente, algunos de los más conflictivos han destrozado las tuberías de los lavabos, dejando inservible el servicio para los viajeros. Actualmente, se encuentran cerrados.

Desde la gerencia de la estación indican que el problema es la falta de civismo de algunos sintecho, que han proliferado insultos y amenazas tanto a los viajeros como a los trabajadores de la terminal, siendo imposible realizar una conversación para atajar el problema. En cambio, otros moradores pasan desapercibidos y sin alterar el orden público, donde solo buscan en la entrada de la estación un hogar improvisado.

Caballero: “La Xunta hizo que funcionase peor que nunca”

El alcalde, Abel Caballero, criticó el estado de la nueva estación de autobuses y la inacción de la Xunta para que ponga solución a un problema que va en aumento y que tiene varias aristas, no solo las personas vulnerables que habitan allí. “Se ve muy deteriorada y no tienen ninguna intención de arreglarlo”, apuntó el regidor vigués. En concreto, señaló la falta de lavabos, las pantallas sin funcionamiento y la falta de limpieza en las instalaciones: “Es la forma de operar de la Xunta. Hizo que funcionase peor que nunca”.

Afeó las nulas medidas de la institución autonómica al entender que las competencias para las personas sin hogar recaer en la Xunta y no en el Concello, como comentaron. “Es exclusivo de la Xunta. Así lo establece la normativa y los planes de emergencia social. Es exclusiva de las comunidades autónomas", señaló. El Concello aporta un albergue municipal para este tipo de casos, con 30 plazas.

Así, comparó la situación que está generándose en la nueva estación con la que luce la antigua estación, cerrada hace más de tres años y ocupada por gente sin techo en sus dos entradas. “¿A qué esperan para proporcionarles un lugar donde dormir y sean atendidos adecuadamente?”, indicó, instando a que destinen parte del presupuesto que recibe la Xunta del Estado con el Plan Estatal de Vivienda: “Tiene que crear un parque de vivienda para esa gente que está en una situación de emergencia severa”.

Por tanto, exige a la Xunta que se ponga manos a la obra y solucione los problemas de salubridad para no convertir una estación de reciente creación en un lugar “sucio, desarticulado y que da mala imagen a Vigo”.

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