Peinador recrea una toma de rehenes y un coche bomba en el aeropuerto

La Agencia Estatal de Seguridad Aérea coordinó un ejercicio de emergencia con Policía Nacional, Guardia Civil, Ejército del Aire, Aena y Enaire para evaluar la respuesta ante un atentado terrorista

Una imagen tomada durante el simulacro celebrado en Peinador.
Una imagen tomada durante el simulacro celebrado en Peinador. | Atlántico

El aeropuerto de Vigo-Peinador fue escenario este jueves de un simulacro antiterrorista organizado por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), un ejercicio diseñado para comprobar la eficacia de los protocolos de actuación ante una situación de extrema gravedad y mantener entrenados a todos los organismos implicados en la seguridad aeroportuaria.

La simulación recreó un supuesto atentado terrorista en el que varios individuos abandonaban un vehículo cargado con explosivos en una zona pública del aeropuerto. Posteriormente, los presuntos atacantes accedían a la terminal y tomaban como rehenes a varios pasajeros que esperaban la recogida de equipajes.

Ante esta situación, se activaron de inmediato los protocolos contemplados en la normativa de seguridad aeroportuaria. El operativo contó con la participación de la Policía Nacional, Guardia Civil, Ejército del Aire y del Espacio, Aena, Enaire, la Secretaría de Estado de Seguridad y la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra.

Varias horas de negociación para resolver la crisis

El ejercicio contempló la constitución de los distintos dispositivos de intervención previstos para este tipo de incidentes, bajo la coordinación del subdelegado del Gobierno, Abel Losada.

Durante varias horas se desarrolló una negociación simulada con los terroristas, que concluyó con la liberación de los rehenes y la detención de los responsables, dando por finalizada la emergencia y permitiendo la desactivación de todos los dispositivos desplegados.

Objetivo: evaluar la respuesta ante un atentado

Según explicó el Gobierno, este tipo de simulacros permiten verificar los procedimientos de seguridad y entrenar a los profesionales que tendrían que intervenir en una situación real.

Una vez finalizado el ejercicio, especialistas de todas las entidades participantes iniciaron la fase de evaluación para detectar posibles áreas de mejora y extraer conclusiones que refuercen la capacidad de respuesta ante futuras emergencias.

El simulacro convirtió durante varias horas al aeropuerto vigués en el centro de un amplio despliegue de seguridad, poniendo a prueba la coordinación entre fuerzas policiales, servicios aeroportuarios y administraciones públicas ante un escenario de amenaza terrorista con rehenes.

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