La PAU 2026 estará ‘blindada’ contra el uso de aparatos IA

La CIUG, pionera en estas medidas, actualizó los detectores de frecuencias que lleva utilizando desde 2019 para evitar que los alumnos copien en los exámenes

Alumnos de Bachillerato, preparándose para hacer los exámenes de la PAU en el campus de Vigo el pasado año.
Alumnos de Bachillerato, preparándose para hacer los exámenes de la PAU en el campus de Vigo el pasado año. | Atlántico

Las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) de este año tendrán lugar los días 2, 3 y 4 de junio y este año sobre ellas pende una de las mayores incógnitas: la inteligencia artificial (IA), y cómo los alumnos pueden utilizarla para hacer trampas. Las diferentes comunidades autónomas pondrán en liza diferentes mecanismos y reglas de protección para evitar copiar, pero solamente cuatro, como desveló una información de Europa Press ‘se actualizarán’ incluyendo la IA entre los métodos fraudulentos que persiguen activamente: Murcia, Aragón, Cataluña y Galicia.

En el caso de esta última, la entidad responsable de la realización de la PAU es la Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG), formada por las tres universidades gallegas y presidida por Iván Area, delegado del rector de la UVigo en la CIUG. La comisión gallega es una de las pioneras a la hora de perseguir la utilización de tecnología que permita a los estudiantes copiar en estos exámenes y como indica el propio Area, “desde el año 2019 la CIUG emplea detectores de frecuencia” para ello.

Se trata de unos aparatos diseñados para detectar “cualquiera de las tecnologías que impliquen la transmisión de datos”, esto es, tanto emisión como recepción. Así, el presidente de la CIUG destaca que “no hay grandes novedades este año” al respecto, salvo por la actualización de los propios dispositivos, que por su propio diseño, también servirán para saber si alguno de los alumnos presentes en la sala lleva algún aparato escondido que le pueda estar ‘chivando’ las respuestas. Estos detectores captan todo tipo de frecuencias, no sólo las radiofónicas que se producen al hacer llamadas de teléfono –los típicos pinganillos–, sino también, por ejemplo, la emisión de datos que un ‘bolígrafo inteligente’ capaz de leer las preguntas y devolver una respuesta necesita hacer para funcionar. Así, solamente una puesta a punto de la misma tecnología que la CIUG lleva usando desde 2019 es suficiente para detener el fraude en la PAU.

La utilización de la IA por parte de los alumnos “y los prejuicios derivados de su usu fraudulento” preocupa mucho al presidente de la CIUG, quien señala que “lo pusimos de manifiesto en la última reunión de la CRUE para analizar la PAU en mayo de 2025”.

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