Vigueses distinguidos 2026
El IES Alexandre Boveda y el IES Álvaro Cunqueiro, Vigueses Distinguidos
Vigo
Estalló hace siete años como la mayor operación de corrupción en Vigo en la que llegaron a estar investigados casi medio centenar de políticos, empresarios y funcionarios. La causa, conocida como la “Patos”, fue desmembrándose en piezas y diluyéndose hasta quedar reducida a un asunto de pago de favores mediante prostitutas.
Así quedó ayer confirmado en el último juicio pendiente al que fuera jefe técnico del Concello, Álvaro C. , y al dueño de Eiriñas, Enrique A.P. Ambos lograron llegar a un acuerdo ‘in extremis’ para evitar sentarse ante un jurado popular, después de que la vista se hubiera aplazado en varias ocasiones.
Así, ambos admitieron los sobornos que consistían en que el funcionario aceptaba citas sexuales con prostitutas en clubes de alterne a cambio de “favores” al empresario. El reconocimiento de los hechos y las dilaciones indebidas (la causa se prolongó excesivamente) les sirvió para que la condena por este ‘modus operandi’ irregular quedara reducido al pago de una multa de 2.430 euros.
La sentencia les condenó en concreto a cuatro meses y quince días de prisión a cada uno de ellos como autores de un delito continuado de soborno, pero el tribunal aceptó la sustitución de la cárcel por el pago de la citada multa. Además, como accesoria se les impuso la inhabilitación al funcionario para ocupar cargo público durante diez meses y al empresario para llevar a cabo trabajos de construcción o adjudicación de obra pública en un periodo de cuatro meses y quince días. De esta forma, ninguno de los acusados tendrá que sentarse frente a un tribunal popular, uno de sus mayores temores y que han tratado de impedir por todos los medios.
Finalmente, la única opción ha sido la de reconocer los sobornos, confesar su culpabilidad y aceptar la condena.
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