Cómo ‘partirse la cara’ en el ring

La única promoción de lucha libre gallega, Atlántica Wrestling, enseña este deporte-espectáculo en Vigo

Gabriel Vilas haciendo un derribo sobre Gareth Parker para finalizar una de las secuencias que entrenan en la Asociación Vecinal Agarimo.
Gabriel Vilas haciendo un derribo sobre Gareth Parker para finalizar una de las secuencias que entrenan en la Asociación Vecinal Agarimo. | Juancho Everman

La Asociación Vecinal Agarimo - San Xoán Poulo es el lugar donde la única promoción de lucha libre gallega, Atlántica Wrestling, ha echado raíces. Allí ha celebrado ya tres veladas y prepara otras tres, la primera de ellas, titulada ‘Travesía Cero’, el próximo 4 de septiembre. Los luchadores lo llaman cariñosamente el ‘Agarimo Dome’, en referencia al ‘Silverdome’ de Michigan donde Hulk Hogan y André el Gigante hicieron historia en 1987, y estos días entrenan duramente con el ring ya montado para mostrar sus progresos en el próximo show.

Los integrantes de Atlántica no sólo se preparan para los combates que tendrán lugar en menos de un mes, sino que también enseñan a sus pupilos las bases de este deporte-espectáculo en el que ambos oponentes deben estar completamente sincronizados para ofrecer una lucha entretenida sin hacerse demasiado daño. Las riendas de esta academia de wrestling las lleva el experimentado luchador ourensano Gareth Parker, que estos días entrena con un alumno aventajado como es el actual campeón de la promoción –y principal ‘villano’ dentro del ring–, el vigués Gabriel Vilas; y Christian, Edgar y Brais como miembros de la academia.

“En un combate muchas veces se improvisan bastantes cosas, sobre todo la parte del villano”, explica Parker. Con tal motivo, una parte importante de la preparación –aparte de practicar cómo caerse de frente y de espaldas o cómo moverse con agilidad sobre el ring– se basa en secuencias de movimientos (algunas más estándar y otras más complejas) que les pueden servir para improvisar en cualquier momento de un combate y que contienen movimientos básicos que todo luchador debe saber tanto ‘dar’ como ‘recibir’.

Los momentos más peligrosos y/o guionizados se ensayan con colchonetas y otras medidas de protección, aunque todos saben que asumen un cierto riesgo cuando planean este tipo de momentos espectaculares.

Pero al final todo depende de la respuesta del público: “Hay que saber gestionar la psicología de cada combate y el público es el que dictamina todo. Si vemos que alargar más una lucha puede matar la reacción del público, la cortamos”, comenta Gareth Parker.

Un público cuyo apoyo pilló “de sorpresa” a los integrantes de Atlántica: “No contábamos con tanta gente. Hemos comprobado que está gustando lo que hacemos y el boca a boca está funcionando”.

En el próximo ‘Travesía Cero’ habrá unos cinco combates que involucrarán a otros tantos luchadores de Atlántica –el resto vendrán de otras promociones amigas– y Parker señala que montar un espectáculo como este lleva “meses” de preparación, de hablar con cada uno de los integrantes para preparar combates que sean “coherentes con la visión que tenemos”. A nivel logístico es importante ‘proteger’ los movimientos finales (finishers) de los luchadores evitando que otros los hagan como un movimiento sin trascendencia. Son pequeños detalles que ayudan a que contar historias dentro del ring sea más fácil.

Contenido patrocinado

stats