El Parque Nacional abre etapa con Cíes como “emblema de Galicia”
Alfonso Rueda presidió el relevo al frente del patronato que gestiona las islas Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada
El Parque Nacional Islas Atlánticas estrenó patronato en su sede del Casco Vello bajo la presidencia de Xiana Ferández-Albor, que sustituyó a Fernando Garrido, quien llevaba al frente desde 2009 y que estuvo presente en el cambio de testigo. La nieta del primer presidente de la Xunta derrochó energía y entusiasmo y prometió darlo todo “en este tesoro de Galicia, un parque que en el 87 por ciento se encuentra en el mar” y en esta nueva etapa que se abre, de consolidación y expansión del único parque nacional en Galicia. Estuvo respaldada por Alfonso Rueda, quien en una breve intervención sin preguntas, hizo hincapié en que las islas son “uno de los emblemas de la Galicia Calidade, por la que nos identifican en muchísimos sitios, y que tenemos que seguir mimando”.
En su intervención, Rueda destacó el compromiso de la Xunta con este parque y señaló que “estamos obligados a conservarlo para pasarlo a los que vengan después”. Al mismo tiempo, apuntó que hay que compatibilizar esta conservación “con las posibilidades que tienen las islas de desarrollo económico” y señaló que este año pasarán medio millón de visitantes por el Parque, en la suma de todas las islas, recordando que incluso hay vecinos permanentes. Así, apostó por el “trabajo de control, de información y de conservación que hay que hacer para que sigan teniendo ese valor”, y que se pueda visitar “de manera ordenada y garantizando que todo funcione adecuadamente”.
En la reunión del patronato están representadas la Administración estatal, la autonómica, las diputaciones de Coruña y Pontevedra, los ayuntamientos de Vigo, Bueu, Ribeira y Vilagarcía, las universidades, propietarios, ecologistas y cofradías, entre otros. Elogió la labor del anterior presidente, Fernando Garrido, y deseó suerte a Xiana Fernández-Albor, subrayando que “encarna el nuevo impulso que queremos darle a nuestro tesoro”. Tras terminar el acto, el Gobierno gallego recordó en una nota que está defendiendo la candidatura del Parque Nacional como Patrimonio de la Humanidad, además de impulsar su reconocimiento como octava reserva de biosfera en la comunidad: una reserva que tendrá su núcleo central en el Parque, desde Fisterra hasta Baiona.
60.000 visitantes en invierno y 260.000 en verano
El aforo del Parque Nacional apenas permite variaciones, pero sí se está produciendo un incremento de visitas fuera del verano, unas 60.000, gracias a que las navieras mantienen todo el año los servicios en fines de semana y festivos, aunque solo se permiten 450 personas por día. Pero lo fuerte es julio y agosto, con llenos diarios, y unos 100.000 turistas en cada uno de los meses, repartiéndose el resto entre mayo, junio y la primera quincena de septiembre hasta unos 260.000.
La sede del Parque fue inicialmente parte del Palacio del Marqués de Valladares (hoy Palacio de la Oliva), con el que estaba unido por un arco. Mucho después, finales de los ochenta, fue el primer Rectorado de la recién creada Universidad de Vigo, hasta el traslado a Areal y más tarde al campus. Su tercera etapa fue como Delegación Territorial de la Consellería de Pesca, la primera presencia de la Xunta en Vigo como sede provincial. Desde 2012 alberga al Parque, con una exposición permanente sobre la flora y fauna de Cíes, Ons Sálvora y Cortegada.
Mantener los eucaliptos
Visitantes del Parque Nacional se muestran dispuestos a pagar para mejorar la conservación y la gestión ambiental de los archipiélagos. Así se desprende de un estudio del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en el que se preguntó a los turistas si abonarían entre 2,5 y 5 euros más para acceder a las islas con el objetivo de destinar esta recaudación extra a mejorar la gestión ambiental de las mismas. Este documento, publicado por la revista `Conservation Science and Practice`, tal como adelanta `Praza.gal` y recogió Europa Press, indica que los visitantes muestran una disposición a pagar un sobrecoste si a cambio se llevan a cabo medidas de conservación y mejora ambiental en las islas. La encuesta también indica que, a medida que aumenta la aportación económica, disminuye la predisposición de los visitantes.
"Los visitantes apoyan las intervenciones de conservación moderadas frente a la inacción y la gestión intensiva", concluye el estudio, que entrevistó a más de 4.000 personas. "Los visitantes prefieren la eliminación parcial, en lugar de total, de eucaliptos y la estabilización de la población, en vez de su aumento, de la gaviota", añade el texto.
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