Un solo parámetro lastra a la UVigo en el ranking Shanghai
Universidad
El indicador de ‘investigadores altamente citados’, que depende exclusivamente de una agencia, lleva ya tres años sin otorgar a científicos de la institución este reconocimiento
La Universidad de Vigo ha bajado cuatro escalafones en el ranking Shanghai –el más prestigioso e importante– en apenas tres años. A pesar de que la institución lleva años encadenando récords en todas las cifras de investigación y transferencia, no es capaz de trasladar estos éxitos académicos a la clasificación que elabora anualmente la Universidad de Shanghai. Pero una de las grandes razones por las que se encuentra ahora en el último rango del ránking –que, pese a todo, significa estar entre las 1.000 mejores universidades del mundo, donde se calcula que hay más de 25.000– es un solo indicador: el de investigadores altamente citados (Highly Cited Researchers).
Para calcular este parámetro, la Universidad de Shanghai echa mano de una publicación anual externa: la lista de investigadores altamente citados de la consultora Clarivate. Esta empresa, experta en análisis de datos del ámbito académico, provee cada año un catálogo con el top 1% de los científicos con mayor número de citas en sus campos en todo un año en la plataforma Web of Science. En esta lista era habitual encontrar a Jianbo Xiao y Jesús Simal, dos de los científicos más reconocidos en el campo de la investigación alimentaria a nivel global, pero desde 2024 ya sólo figura Luis Liz Marzán, del Cinbio, pero que tiene como afiliación primaria al biomaGUNE donostiarra, por lo que no cuenta para la clasificación de la UVigo en el ranking Shanghai..
Como el mundo académico es intensamente competitivo, cada año es más difícil mantenerse en la lista de los científicos altamente citados e incluso el exrector de la UVigo, Manuel Reigosa, explicaba en una entrevista a Atlántico que entrar en la clasificación de Clarivate era “incluso azaroso”, ya que la institución viguesa cuenta con varios investigadores que podrían figurar en ella cada año. Para más inri, “de ella dependen unos 100 o 200 puestos”, se lamentaba el antiguo mandatario.
La institución mantiene su puesto en el escalafón nacional
Aunque es cierto que la UVigo volvió a bajar de escalafón en el ranking Shanghai en la edición de 2026, también es necesario fijarse en la posición que la institución viguesa ocupa dentro de las universidades españolas. Si bien en la edición 2025 del ranking Shanghai, estando en el rango 801-900, la UVigo se encontraba en el puesto 26-29 de la clasificación española; en 2026, habiendo bajado un escalafón completo hasta el 901-1.000, su puesto entre las instituciones académicas nacionales es el 25-30. Así, ha logrado mantenerse.
El ranking fue especialmente duro este 2026 para las universidades españolas, ya que figuran 30 por las 36 que estaban el pasado año. En la actual edición, Vigo comparte rango con las universidades de Valladolid, Girona, Castilla-La Mancha, Alicante y Rey Juan Carlos; mientras que en 2025 estaba en el mismo lugar que las de Jaén, Lleida y Málaga.
De este modo, desaparecieron de la clasificación las de Las Palmas, Córdoba, Cádiz, la Carlos III, la Jaume I y la de Lleida.
El anhelo de volver a estar entre las 500 mejores
Durante un breve período de dos años (2011-2012), la Universidad de Vigo figuró en el ranking de Shanghai entre las 500 mejores universidades del mundo, el escalafón 401-500. Por entonces, el rector era Salustiano Mato y el ranking sólo mostraba 500 instituciones a nivel mundial. Con tan sólo un par de décadas de vida, la institución viguesa se había colado en el ‘olimpo’ académico. Justo después llegaron los años más difíciles para la UVigo a nivel económico y la inversión en muchos campos bajó durante la época de mayor austeridad. Con todo, no tardó demasiado en volver al ranking. En 2017, cuando pasó a ser el catálogo de las 1.000 mejores universidades del mundo ampliando la cobertura, la institución académica viguesa apareció en el escalafón 501-600, que ocuparía durante la mayor parte de los años venideros (salvo un bajón en 2019) hasta 2024, cuando la ausencia de investigadores altamente citados supuso bajar tres escalafones hasta el 801-900. Por el momento, volver a estar entre las 500 mejores se antoja complicado.
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