El paciente irlandés doblemente afortunado

Un crucerista se recupera en el Cunqueiro de una operación de emergencia tras casarse de urgencia en el hospital

El Hospital Álvaro Cunqueiro.
El Hospital Álvaro Cunqueiro. | Atlántico

Un irlandés de 67 años se recupera estos días en el Álvaro Cunqueiro de una operación muy grave realizada con carácter de emergencia y todo éxito. Un hombre doblemente afortunado: antes de pasar por el quirófano para reparar sus arterias gravemente dañadas por una obstrucción, se había casado en Vigo, también de urgencia, por si el resultado de la cirugía no era el esperado. Nuestro hombre era un crucerista que había llegado a la Estación Marítima con la que iba a ser su mujer y su cuñada, que estos días están conociendo Vigo mientras su marido se recupera, según contaba el médico que realizó la intervención, Daniel Molina. “Se pasa todos los días diciendo ‘Hospital Cunqueiro, best of the world’”, así de agradecido está por el tratamiento recibido”, cuenta el cirujano.

Antes de ingresar en el Cunqueiro, había pasado por otro centro sanitario, Fátima Vithas, donde había sido estabilizado. Pero eso no es suficiente, cuenta Molina. “En un caso como el suyo no se puede dar el alta hasta que se opere, porque hay riesgo severo de muerte súbita”, explicaba el cirujano. La operación duró cuatro horas y los especialistas colocaron otros tantos bypass y, tras un tiempo mínimo en rehabilitación, pasó a planta, donde se encuentra a la espera del alta, probablemente este mismo lunes. “Su mujer y cuñada están encantadas en Vigo, la verdad es que tuvo suerte porque el barco estaba cerca del puerto, porque en otro caso, quizá no lo habría contado”, señala el facultativo, quien también reconoce que la sanidad pública española no es lo mismo que la de otros países.

Como ya contó este diario esta semana, antes de ingresar en el Álvaro Cunqueiro, el letrado de la Administración de Justicia de la sección de Instrucción en funciones de guardia de Vigo ofició una boda en el propio hospital entre los dos cruceristas. La pareja hizo esta solicitud por peligro de muerte, después de que uno de los miembros ingresara en estado grave para someterse a una complicada operación. En estos casos, y al estar cerrado el Registro Civil, las funciones corren a cargo de la sección de guardia, por lo que el letrado se trasladó hasta el centro hospitalario, acompañada de una traductora, y ofició el enlace. Se trata de bodas poco frecuentes, pero que al menos se producen una vez al año en Vigo, cuando existe peligro de muerte.

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