Odisea Vigo-Barcelona: el tren con más retraso de España

La conexión ferroviaria de Larga Distancia se ve penalizada este año por diferentes obras en su recorrido y por el centenar de limitaciones aplicadas por ADIF

El modelo S-130 que realiza el Vigo-Barcelona es conocido como ‘patito’ por su alargada cabeza en la locomotora
El modelo S-130 que realiza el Vigo-Barcelona es conocido como ‘patito’ por su alargada cabeza en la locomotora

Un viaje en tren que puede durar dos jornadas laborales consecutivas. El Larga Distancia Vigo-Barcelona no comenzó con buen pie el 2026 y, según coinciden fuentes sindicales, es el servicio que registra más retraso de toda España. También es el más largo, con un trayecto de casi 1.000 kilómetros, parada en 22 ciudades y 14 horas de duración. De media contabiliza una hora de demora, lo que hace más largo el viaje si cabe. Las principales causas: la falta de mantenimiento de las vías convencionales del norte de España y las diferentes obras en su recorrido, que obligan a realizar un transbordo por carretera en algunos puntos.

Sindicatos señalaron que se han conseguido mejoras en el segundo trimestre del año, después de comenzar un 2026 con trenes que llegaban a las dos horas (e incluso tres) de retraso en los meses de febrero y marzo. Para ello, han comenzado desde abril a salir en una sola composición desde Barcelona, lo que acelera el trayecto. No obstante, las deficiencias en las vías del norte de España obligaron desde febrero a ADIF a limitar la velocidad en las vías convencionales. A falta de mantenimiento, el administrador ferroviario impuso un centenar de restricciones en todo el trayecto Vigo-Barcelona. Algunas, imponen circular a 30 kilómetros por hora cuando la vía y el tren podrían alcanzar los 160-200 kilómetros por hora.

La odisea ya comienza al salir de Vigo. Las obras en la línea del Miño obligan a partir el Vigo-Barcelona desde Urzaiz, y no desde Guixar, sin modificar los tiempos. Ya en Ourense, el trayecto deambula por vías convencionales a 160 kilómetros por hora hasta llegar a León. Allí, durante algunos fines de semana, es necesario hacer un transbordo entre León y Miranda de Ebro, lo que añade dos horas más al trayecto. En el propio León se produce un cambio de sentido por los diferentes acoplamientos de la estación, lo que también suma más retraso. Además, prácticamente todo el trayecto hasta Zaragoza es realizado por líneas convencionales y no por alta velocidad.

Fuentes sindicales apuntan que, tras sus reiteradas quejas a Renfe por los continuos retrasos, la operadora pública ha comenzado tímidamente a solventar los problemas en lo relacionado con el material rodante. Los trenes S-130, ya antiguos, estaban sufriendo varias incidencias, aunque desde Renfe achacan que la mayoría de los retrasos son fruto de la mala calidad de las vías. Por tanto, han comenzado a implementar un nuevo sistema de comodidad dentro del tren S-130 y mejorar la señalización exterior. Algo que no influye directamente en la mejora de los tiempos.

Sin mejoras a corto plazo tras un postcovid de recortes

La preocupación de sindicatos y usuarios es la falta de mejoras a corto y medio plazo para el trayecto entre Vigo y Barcelona. Un recorrido que lleva más de dos décadas prácticamente sin variar sus tiempos y que sufrió tras el covid una serie de recortes con la eliminación del tren entre Vigo y Bilbao y entre Vigo e Irún, así como el nocturno a Barcelona. Eso provocó que el Larga Distancia tomase cierta relevancia y aumentase la ocupación hasta el día de hoy, siendo muy utilizado no para viajar desde Vigo a Barcelona, sino para conectar con otras importantes ciudades como Pamplona, León, Burgos o Zaragoza. A veces, la única alternativa directa para esas ciudades desde Vigo.

No obstante, el servicio no corre peligro. Desde los sindicatos descartan su desaparición al ser un servicio que vertebra todo el norte de España, aunque sea a paso lento. También se descarta, por parte de Renfe, el regreso de los trenes nocturnos, un servicio muy utilizado con anterioridad y eliminado en 2019 al entender la operadora pública que no era viable.

Por ello, desde los sindicatos aseguran que la mejor opción para viajar a Barcelona desde Vigo, con la llegada de la alta velocidad, es realizar transbordo en Madrid, cambiar de estación a Atocha y tomar un AVE a Barcelona. Todo ese trayecto no supera las 9 horas de duración.

Desde los sindicatos ferroviarios apuntan a que la conexión queda ya en un segundo plano por su eficiencia y empieza a ser muy disfrutado por los amantes de los viajes en tren, con bonitos parajes a su paso y paradas en varios municipios con encanto. Desde Vigo, el tren S-130 parte a las 7:28 horas y cuenta con paradas en Pontevedra, Vilagarcía, Santiago, Ourense, Monforte, San Clodio, A Rúa, O Barco de Valdeorras, Ponferrada, Bembibre, Astorga, León, Palencia, Burgos, Miranda de Ebro, Vitoria, Pamplona. Tafalla, Castejón de Erbo, Tudela de Navarra, Zaragoza, Lleida, Tarragona y Barcelona. Durante el verano crece su popularidad y los billetes se encuentran agotados desde Vigo hasta el 14 de julio para un trayecto a la semana que debería durar 14 horas y que siempre registra grandes retrasos.

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