La odisea de empadronarse en Vigo
Colas desde antes de las siete de la mañana y citas previas para diciembre obligan a los ciudadanos a invertir horas o esperar semanas para acreditar su domicilio
No es la ‘Odisea’ de Homero ni la de Christopher Nolan, pero empadronarse en Vigo o cambiar de domicilio en la ciudad puede convertirse en toda una aventura. Semanas de espera para conseguir cita, madrugones para obtener un turno presencial y horas de cola casi a la intemperie son algunos de los obstáculos. Solicitar cita previa no parece la mejor alternativa. A mediados de octubre, la demora ronda las siete semanas, de modo que las primeras citas disponibles se sitúan en la primera semana de diciembre.
Ante esta situación, muchas personas optan por la atención presencial sin cita previa, una posibilidad que el propio Concello recoge en sus indicaciones: “Se atenderá de manera presencial sin cita previa de lunes a viernes. Retirada de turno desde las 8:30 horas hasta fin de citas disponibles”. Sobre el papel, parece una solución sencilla. En la práctica, la elevada demanda obliga a madrugar mucho más de lo que podría esperarse para una gestión de este tipo.
El boca a boca hace su trabajo entre quienes necesitan empadronarse: para asegurarse ser atendido ese mismo día, lo recomendable es llegar a Praza do Rei a las siete de la mañana o antes. Aunque el reparto de números no comienza hasta las 8:30, los interesados empiezan a concentrarse mucho antes frente a la lonja del Concello. A las 7:30, un agente de la Policía Local abre las puertas y permite el acceso al interior, donde todavía se debe aguardar una hora hasta que comienza la entrega de turnos. Con suerte, después de esa espera se puede conseguir número y ser atendido a partir de las nueve de la mañana.
La estrategia de madrugar es prácticamente la única manera de tener ciertas garantías de completar la gestión antes de las diez. Llegar después de las 7:30 puede significar esperar hasta las 10:30 o quedarse directamente sin turno. El motivo es que el servicio solo entrega 60 números al día.
La alternativa ‘online’
Quienes prefieran evitar las colas también pueden solicitar el empadronamiento por internet. Para ello, es imprescindible disponer de un sistema de identificación y firma electrónica. Esta opción permite iniciar el procedimiento sin desplazarse al Concello, pero la solicitud no se hace efectiva hasta que los servicios municipales la revisan. Por eso, no siempre es la mejor alternativa.
El resultado es que la mayoría acaba optando por la atención presencial, haciendo cola desde antes de las siete de la mañana para acceder a un servicio administrativo básico. Una escena difícil de encajar en una ciudad moderna. Empadronarse o actualizar el domicilio, un trámite rutinario, puede convertirse así en una espera de al menos tres horas o prolongarse durante más de mes y medio.
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