Nunca tires los guantes en el contenedor amarillo

VIGO

La experta en gestión de residuos Arancha Mañas explica cómo actuar para no perder el hábito de reciclar durante el confinamiento

adrián pérez. vigo
Publicado: 20 abr 2020 - 01:55 Actualizado: 20 abr 2020 - 01:56
Todo el material de protección debe tirarse al tradicional contenedor verde para "restos".
Todo el material de protección debe tirarse al tradicional contenedor verde para "restos".

Azul para papel y cartón, amarillo latas y bricks, verde para el vidrio, pero las dudas llegan cuando uno se pone frente a unos guantes de látex y una mascarilla. ¿A qué contenedor deben enviarse estos desechos? Con el confinamiento se genera más basura de lo habitual en casa y aparecen nuevos objetos que escapan de la teoría que maneja la población. Por ello Arancha Mañas, gerente de PMA Nutrigras -planta valorizadora de aceite vegetal usado de Vigo- y miembro de Empresarias Galicia, explica las claves para mantener las rutinas de reciclaje.

“Estamos generando más residuos porque estamos más tiempo en casa y aparecen nuevos desechos, como los guantes de látex y nitrilo que no van al contenedor amarillo. No son envases y por lo tanto deben ir a restos, el tradicional contenedor verde de toda la vida que en algunos sitios puede ser con tapa de color marrón”, indica Arancha. Esta indicación es de vital importancia, puesto que en el estado de alarma “todos los residuos de ese contenedor se destinan a incineración o vertedero, incluyendo aquellos guantes, pañuelos o mascarillas que ha podido utilizar una persona contagiada”.

Arancha pertenece a la tercera generación de una empresa experta en reciclaje y cuenta que, ante la irrupción del coronavirus “hay cierto desconocimiento” a la hora de gestionar los residuos producidos en los hogares, siendo necesario adecuarse a las últimas pautas anunciadas por Ministerio para la Transición Ecológica para evitar el contagio y la contaminación de los hogares.

En el caso de que en una vivienda haya una persona contagiado o en aislamiento por el virus, es necesario utilizar tres bolsas para que esos desechos salgan del hogar para su tratamiento como residuo urbano. “Los pañuelos, mascarillas, guantes o materiales desechable utilizado por la persona en aislamiento se depositan en una primera bolsa, dispuesta a ser posible en la misma habitación que está en un cubo con pedal para tocarla lo menos posible, sin hacer ningún tipo de separación para reciclar”, explica Arancha. Esta bolsa debe cerrarse herméticamente o “lo mejor posible” e introducirse en una segunda, junto a todos los guantes y material desechables usados del cuidador. “A ser posible, que la segunda bolsa la tengamos también dentro de donde se encuentra la persona contagiada o en cuarentena, para evitar que haya algún tipo de contaminación en el resto de la casa, cerrándola perfectamente antes de salir de la habitación”, añade la gerente de PMA Nutrigras. El siguiente paso es introducir estos residuos en la bolsa cotidiana de basura, dirigirse al contenedor calificado como “resto” y lavarse bien las manos. “Es esencial mantener esta cadena, cerrando bien las bolsas y lavándose las manos para que la contaminación no se prodigue por nuestra casa”, señala Arancha.

Arancha Mañas: "No podemos olvidarnos ahora de todo lo avanzado en reciclaje"

"Aunque toda nuestra atención está en tomar todas las precauciones posibles para parar el coronavirus, el medio ambiente hay que seguir respetándolo, y separar los residuos es nuestra obligación respecto al planeta", señala Arancha Mañas. Para esta experta en gestión de residuos no hay excusa para no continuar reciclando, ya que "tirar la basura es una de esas cosas que podemos hacer en la calle, no perdamos ahora tantos años de avance".

Arancha es también vocal en la Asociación de Profesionales y Empresas de Medioambiente de Galicia (Aproema) y expone que durante las últimas semanas, mientras la sociedad se concienciaba más sobre las medidas a tomar para prevenir el coronavirus se siguieron cometiendo algunos fallos que se deben mejorar. "Hay mucha preocupación por eliminar plásticos de alimentos, pensados para la durabilidad del producto, que se compran en el súper y o bien se tiran o se desinfectan antes de guardarlos. No digo que no haya que hacerlo, pero es fácil no hacerlo bien y que la contaminación cruzada –el traslado de gérmenes y otras bacterias de un lugar a otro por contacto– afecte a los productos", indicó.

En este sentido, Mañas admite que haya preocupación y sensibilización ante estas cuestiones, pidiendo que la gente no se fíe los bulos que pueden circular en redes sociales que "son la peor contaminación posible".

Uno de los trabajos que realiza su empresa es el de recoger aceite usado de cocina en comunidades de vecinos de Vigo desde el año 2006. Esta recogida se hace a través de bidones ubicados en zonas comunes y desde que comenzó la alerta sanitaria, reconoce que "parece que la gente evita la entrega o recogida de los bidones por miedo, un poco lo que pasa también con quienes tienen cierto reparo para acercarse a un contenedor, cuando la mayoría tienen pedal", admite.

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