Nuevo juicio por odio en Vigo: “Arrepiéntete maricón”

Un predicador se enfrenta a cárcel tras gritarle a un camarero de forma continuada mensajes homófobos

Una de las banderas en Vigo durante el Día del Orgullo, frente a los discursos de odio.
Una de las banderas en Vigo durante el Día del Orgullo, frente a los discursos de odio.

La expansión del discurso de odio en redes sociales, con un incremento del 53% el año pasado de delitos en Galicia contra las personas de distinta condición, creencia nacionalidad u orientación sexual, y 39 casos registrados en Vigo y provincia, se está dejando notar en los tribunales.

La Audiencia viguesa celebrará su tercera vista en menos de un año por delitos contra la integridad por razones de odio, tras la primera por aporofobia (odio al pobre) y una segunda por racismo contra una menor que fue suspendida y está pendiente de nuevo señalamiento.

En este caso, el acusado es un predicador al que la Fiscalía le señala como responsable de proferir expresiones despectivas hacia la orientación sexual de la víctima, de forma reiterada en su lugar de trabajo. Según el escrito de acusación, los hechos se produjeron de forma continuada durante los meses de junio, julio y agosto, cuando el acusado, de 39 años, acudió a predicar la Biblia en las inmediaciones de la cafetería donde trabajaba la víctima y que está situada en el centro de la ciudad. Durante su predicación que realizaba varios días a la semana, el acusado, dice el fiscal, movido por el rechazo a la orientación sexual del camarero, se dirigía constantemente hacia él y le profería expresiones como “deberías estar en el infierno, deberías arrepentirte si no Dios te va a juzgar en el reino, los homosexuales iréis al infierno, ahora que has oído el evangelio arrepiéntete pecador y arrodíllate ante Dios, sois abominables, los homosexuales y lesbianas seréis castigados. No entraréis en el cielo”, llegando a señalarle agresivamente con el dedo y a gritarle: “Arrepiéntete maricón y arrodíllate ante Dios”. El fiscal incide en que dichas expresiones con carácter peyorativo a la orientación sexual, el tono elevado de las mismas, el escenario en el que las pronunció (una terraza en pleno centro), provocaron en el perjudicado sentimientos de vejación hasta el punto de tener que dejar de trabajar en dicho local.

Por estos hechos, solicita un año y medio de prisión, multa de 3.000 euros y el pago de la misma cantidad a la víctima por daños morales.

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