La nueva tasa de alcohol llega tras 23.000 positivos en cinco años
La conducción alcohólica al volante genera en las carreteras de Vigo y provincia una media de 5.000 multas al año y más de un millar diligencias judiciales por delito
La tramitación esta semana en el Congreso de la propuesta del Gobierno para rebajar la tasa de alcohol permitida al volante la puesta en marcha de esta medida está cada vez más cerca. La incidencia tanto del alcohol como las drogas en los accidentes de tráfico se ha incrementado, no solo a nivel nacional, también en las carreteras de Vigo y provincia, donde los controles se intensificaron hasta rozar los 174.000 durante todo el año pasado, según el balance aportado por la Subdelegación del Gobierno.
El nuevo límite que rebajará de 0,25 mg por litro en aire aspirado a 0,10 podría multiplicar las sanciones. Solo en los últimos cinco años, Tráfico impuso en la provincia casi 23.000 multas a conductores por dar positivo, unas cifras a las que se añaden las causas judiciales abiertas al superar el límite administrativo.
Según la memoria de La Fiscalía provincial de Seguridad Vial de 2024, se abrieron en el año anterior un millar de diligencias judiciales relacionadas con el consumo al volante. Fueron más de la mitad de todas las tramitadas por delitos de Tráfico y que ascendieron a 2.247. En todo ese ejercicio, se impusieron 185 condenas a conductores, 88 tras haber sido interceptados circulando tras haber ingerido alcohol o drogas.
Las sanciones han ido en aumento desde el covid, en casi un 40%, debido a la intensificación de controles, principalmente en carreteras secundarias, donde la siniestralidad es mayor. Las constantes campañas tanto de la Guardia Civil de Tráfico como en el casco urbano vigués de la Policía Local han hecho posible detectar a un mayor número de conductores ebrios. Sin embargo, pese a esa tendencia al alza, el año pasado, las cifras de sanciones por alcohol se redujeron al tiempo que se incrementaron las de positivos en drogas.
De hecho, el 51% de los test de drogas realizados dio positivo, principalmente en el consumo de cannabis. La normativa pretende reducir la siniestralidad vinculada a estas conductas.
Alcoholímetros antiarranque
La lucha para reducir la siniestralidad por culpa del consumo de alcohol ya hizo que Europa tomara medidas para la implantación del conocido alcohólimetro antiarranque. El sistema impide el encendido del vehículo en caso de que el conductor tenga un nivel de alcohol no permitido. Fue la directriz de la Comisión Europea la que impuso como límite julio de 2022 para que todos los vehículos que fueran homologados desde esa fecha contaran con una interfaz para la instalación de estos dispositivos. La reforma de la ley de Tráfico incluyó en una disposición la obligatoriedad de incluir el Acolock pero solo en vehículos de transporte de pasajeros que tengan dicha interfaz desde julio de 2022. Así, antes de arrancar, el conductor debe soplar por una boquilla y en caso de superar los límites permitidos, el vehículo no se encederá.
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