La nueva forma de una viguesa de dar una segunda vida a la basura

Reciclaje

Magalí Navarro, a través de su cuenta de Instagram, conecta a sus seguidores con cientos de objetos abandonados

Alexia Collazo
Publicado: 09 ago 2024 - 06:00 Actualizado: 09 ago 2024 - 11:09
Magalí Navarro, administradora de la cuenta de Instagram: Stooping Vigo.
Magalí Navarro, administradora de la cuenta de Instagram: Stooping Vigo.

Magalí Navarro, una joven con un profundo sentido de la sostenibilidad, creó una cuenta de Instagram que ha transformado la manera en la que se gestionan los muebles y los objetos en desuso en la ciudad. “Stopping Vigo surgió en el 2021 por casualidad. Recuerdo que iba caminando por Bouzas y me encontré con varios muebles antiguos al lado del contenedor en muy buen estado. Sentí pena. Pensé que podía haber alguna persona que los necesitara de verdad. Desde ahí me puse a buscar por internet si existía alguna iniciativa similar en la ciudad y encontré el movimiento ‘stooping’, una iniciativa que nació en Estados Unidos y que consiste en aprovechar lo que otros no quieren”, indica Magalí. Desde entonces, su cuenta se ha convertido en una plataforma clave para que los vecinos vigueses puedan encontrar fácilmente artículos en perfecto estado que han sido abandonados en la basura.

A pesar de sus dudas iniciales, “cuando empecé pensé que no tendría ningún éxito”, Magalí se sorprendió gratamente al ver cómo la gente empezó a interesarse. “Todos los días me mandan algo, de media suelo recibir entre cinco y ocho mensajes al día, si es un día muy bueno, puedo llegar a recibir hasta diez”, afirma.

El perfil de Magalí, en la actualidad, muestra una gran variedad de artículos que se encuentran en la calle, desde sofás, hasta muebles o libros. Sin embargo, si hay algo que la gente rápido recoge son las plantas y los artículos para bebés como sillas, juguetes o tronas. “En la calle se encuentra de todo, desde muebles, sofás, libros… Pero lo que más éxito tiene sin duda son las plantas y todo lo que tenga que ver con bebés, duran muy poco en la calle", asegura.

En cuanto al funcionamiento de esta iniciativa, este es muy sencillo. “La gente me manda cosas que encuentra en la basura que están en buen estado y que a otra gente le puede servir. A continuación, yo lo compruebo y si siguen allí, subo la foto y las coordenadas. Así es más fácil que la gente vaya a por ella”, indica Magalí. Sin embargo, en los últimos meses, esta cuenta ha ido mucho más allá, convirtiéndose en una plataforma donde la gente busca un nuevo hogar para las cosas que ellos ya no quieren. De esta manera, evitan que pasen por el contenedor. “Ahora me está pasando algo muy curioso, y es que, antes de tirar cualquier cosa a la basura, me mandan una foto para que la publique y que puedan donarlo a quien lo necesite, sin que pase por el contenedor. Funciona muy bien”, asegura Magalí.

La cuenta de Magalí no solo ha conseguido encontrarle un nuevo hogar a cientos de cosas que la gente ya había tirado, sino que ha creado un sentimiento de comunidad y responsabilidad medioambiental en la ciudad. “Todo puede tener una segunda vida. Lo que uno no quiere, otro igual lo necesita”, concluye.

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