Niegan en Vigo la dependencia severa a un hombre que cocina, friega y practica sexo

El TSXG desestima el recurso de un vigués, con incapacidad total para trabajar, que pidió el grado II, al considerar que no necesita ayuda para realizar actividades básicas

Publicado: 10 feb 2023 - 00:03 Actualizado: 10 feb 2023 - 09:46
El solicitante fue examinado por el médico forense.
El solicitante fue examinado por el médico forense.

Un vigués con un 55% de discapacidad, movilidad reducida y una incapacidad permanente absoluta para trabajar no ha conseguido que la Xunta eleve su grado de dependencia de I a II. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha desestimado el recurso interpuesto contra una primera sentencia del Contencioso que daba la razón a la Administración autonómica, considerando en su fallo que el baremo de dependencia moderada es el correcto.

La sentencia ratifica así la decisión en primera instancia basándose en la prueba pericial judicial emitida por el forense. En el informe se concluye que la existencia de incapacidad permanente total para el trabajo no es vinculante ni proporcional con el grado de dependencia. Señala que el hombre, divorciado y sin hijos, reside en una vivienda en alquiler en el área de Vigo tras ser desahuciado de un inmueble en la ciudad hace unos años. “No fuma, bebe alcohol en forma ocasional. Se cocina solo y habitualmente friega la vajilla él mismo”, señala el perito. Añade además, que “lava su ropa y la tiende en su casa y manifiesta tener actividad sexual todas las semanas, al menos dos veces. Puede deambular y utilizar transportes para su traslado de forma autónoma con más o menos molestias según las situaciones”.

En cuanto a la exploración física, refiere un buen estado general, deambulando de forma espontánea sin uso de apoyo. De esta forma, señala el alto tribunal gallego, “no existe prueba suficiente para poder sostener la pretensión del recurrente de ser declarado en el grado II de dependencia” del que recuerda que se refiere a una situación en la que se necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, aunque no requiera el apoyo permanente de un cuidador, o cuando tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal. Insiste en que el hecho de estar incapacitado para trabajar no implica reconocer de forma automática un grado mayor de dependencia atendiendo al informe en el que señala que puede realizar las labores diarias sin ayuda. El hombre, de 43 años, acudió a someterse a la exploración apoyado en dos bastones ingleses que “utiliza en ocasiones cuando manifiesta sufrir agravamiento de su problema lumbar”. El grado de dependencia que por el momento se le mantiene (el fallo no es firme) va dirigido a las personas que necesitan realizar varias actividades básicas de la vida diaria al menos una vez al día.

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