Y así nació el Vigo moderno

Feria del Libro

El Instituto de Estudios Vigueses despidió la Feira do Libro con la presentación de “1967” de su nueva colección

Xoán Carlos Abad, con Mercedes Bangueses y Antonio Giráldez, presentó su libro sobre “1967”.
Xoán Carlos Abad, con Mercedes Bangueses y Antonio Giráldez, presentó su libro sobre “1967”. | Jorge Santome

Vigo y su pasado tuvieron ayer un protagonismo especial en la Feira do Libro. El Instituto de Estudios Vigueses, que por primera vez estuvo representado con una caseta, acogió la presentación de “Vigo, naqueles tempos. 1967”, de Xoán Carlos Abad. “Está dentro dun proxecto máis amplio. Partimos de que todo lo que somos foi polo que fomos, hai que coñecer o pasado para entender o presente”. Así, el autor escogió la segunda mitad del siglo XX, junto a los años 60 y 70, para iniciar una saga que vio su primer título con este año. “Neste momento se conformaron as primeiras grandes infraestructuras de gran cidade, aparecen as industrias importantes e hai un alcalde pouco dado a consultar”, apuntó.

Abad destaca 35 acontecimientos a través de fragmentos de prensa que los contextualizan, reflexiones sobre su importancia real e imágenes para lograr una publicación amena y visual. Según el autor, no busca a un lector concreto: “Hai un dobre destinatario: o que viviu os acontecementos e lémbraos, e o que naceu despois e coñéceos aquí”.

¿Qué pasó en aquel año, 1967? Se perdió el edificio Rubira para construir el Banco Bilbao, se le dio la puntada final a los tranvías que dejarían de funcionar un año después, el Concello compró el parque de San Telmo para hacer el Instituto de O Calvario, la iglesia de los picos y un parque infantil, se abrió Vía Norte (entonces conocida como Avenida central del Pino), se inauguró la fuente de agua de Praza de España, donación de Cesáreo González o se presentó el monumento a los galeones de Rande, las anclas que se convirtieron en la imagen turística de una ciudad, que ese mismo año también estrenó su zona verde principal, el parque de O Castro. Y en 1967, la vida itinerante de la farola de Jenaro de la Fuente, ahora en la confluencia de Colón con Urzaiz, llegó a Bouzas. Abad nació en 1960 y fue testigo directo de alguno de los episodios que recoge. Los que más le marcaron y que mantiene vivos en su memoria pasan por la construcción de la antigua estación marítima, “onde collíamos os billetes para Cangas, o mesmo edificio que desapareceu co plan Abrir Vigo ao Mar”, pero también por la estructura para abrir la que sería la rúa Jenaro de la Fuente. “Con todo aquelo tiñamos a visión de Vigo como un cidade importante”.

Asimismo, el autor destacó el respeto por la narración periodística del momento. “É importante que lle acompañará un texto co xeito de escribir daquela, cheo de dramatismo. Eran habituais as crónicas satíricas, algo poéticas, onde daban conta do valor que lle tiña para a sociedade de entón cada intervención”. Añade que aunque también es reseñable los asuntos de los que no se hablaba, comenzaban a escribirse críticas contra políticos locales, sobre todo concejales: “Con acertos ou con erros, púxose a base do Vigo actual”.

Como anécdota, Abad indica ambiciones que tardaron años en realizarse como la unión de Vigo con O Morrazo. “Xa se falaba de levantar unha ponte, aínda que había ideas máis curiosas como construir pasos soterrados para o tráfico ou a dotación de pontes colgantes; logo hai temas que daquela foron considerados fundamentais que para nós perderon o seu valor como a apertura dunha circunvalación que unise Travesía de Vigo coa estrada á praia, por Venezuela e Camelias, que seguiría as curvas de nivel. Foi a seguinte trala primeira, coincidente co derrumbe das murallas, por Elduayen”.

Con el libro de Xoán Carlos Abad se dan la mano el Vigo que ya no es con el que prevalece. A la caseta del IEVse acercaron nostálgicos y curiosos con ganas de saber.

Contenido patrocinado

stats