La música popular de Vigo resonó en la capital francesa

Integrantes de corales representaron a Vigo en tres de los lugares más emblemáticos de París: la iglesia de la Madeleine, los Jardines de Luxemburgo y los Campos Elíseos

Corales polifónicas de Vigo ofrecieron el 29 de julio un concierto en la Iglesia de la Madeleine.
Corales polifónicas de Vigo ofrecieron el 29 de julio un concierto en la Iglesia de la Madeleine. | José López Lobariñas

Cada verano, los programas “Vigo, un Mar de Bandas” y “Vigo, un Mar de Corais” convierten plazas y barrios de la ciudad en escenarios al aire libre. Impulsados por el Concello de Vigo junto a la Federación de Bandas de Música Populares de Vigo y la Asociación de Corales Polifónicas de Vigo (Acopovi), estos ciclos permiten que la música salga de los auditorios para encontrarse con un público al que muchas veces les pilla por sorpresa. “Los conciertos son el escaparate que tienen las bandas y las corales para mostrar el trabajo que hacen durante todo el año”, explica Enrique Lorenzo, director de la Coral Polifónica SCD Atlántida de Matamá.

Ese mismo trabajo sonó mucho más lejos, las partituras de Matamá viajaron a París para llevar la música gallega fuera de sus fronteras. Durante los pasados dos días, 29 y 30 de julio, músicos de todas las edades representaron a Vigo fuera de España con actuaciones en tres de los lugares más emblemáticos de la capital francesa: la Iglesia de la Madeleine, los Jardines de Luxemburgo y los Campos Elíseos.

Un centenar de integrantes de la Agrupación Musical Atlántida de Matamá, la Coral Polifónica SCD Atlántida de Matamá y la Coral Polifónica AVCR San Mamede de Zamáns pusieron rumbo a París en un gira organizada en colaboración a la Embajada de España en Francia. El repertorio también fue concebido como una carta de presentación de la identidad gallega. Sonaron obras tan conocidas como ‘Negra Sombra’, composiciones de Gustavo Freire y fragmentos de zarzuelas como ‘La rosa del azafrán’ y ‘La boda de Luis Alonso’. Junto a obras inspiradas en ABBA y Coldplay.

Meses de preparación

En Vigo, mientras el público disfruta de un repertorio de apenas una hora, las agrupaciones llevan meses preparando obras y perfeccionando interpretaciones que, además de ofrecer un espectáculo, sirve para continuar la formación musical de sus integrantes.

El ambiente que se vive durante estas actuaciones es difícil de reproducir en otro momento del año. Lorenzo recuerda cómo los conciertos sorprenden a muchos visitantes que llegan a Vigo en crucero y descubren por casualidad que una plaza se ha convertido en una puesta en escena.

Junto a ellos siempre aparecen los espectadores de cada verano, los que siguen el programa concierto tras concierto. “A veces incluso son críticos, dicen que una banda les gusta más que otra, pero siempre con espíritu constructivo”, comenta entre risas.

Además de ofrecer conciertos, estas agrupaciones cuentan con escuelas de música donde niños y jóvenes comienzan a aprender instrumentos a edades tempranas, un camino que en algunos casos termina convirtiéndose en una carrera profesional. “Tenemos un trompetista en la Orquesta Sinfónica de Chicago que salió de una escuela de música”. Las corales, por su parte, desempeñan un importante papel social. Formadas mayoritariamente por personas mayores, ofrecen un espacio de encuentro que combate la soledad y mantiene activos a sus integrantes.

Aunque reconoce que un auditorio ofrece mejor acústica, defiende que las bandas pertenecen por naturaleza a la calle. “Las bandas de música nacieron para tocar en las plazas públicas”, afirma. Allí la música deja de ser un acto reservado para quienes compran una entrada y pasa a formar parte de la vida social y cotidiana de la ciudad.

Después de tantos años dirigiendo, Enrique Lorenzo sigue sintiendo los nervios antes de cada concierto. Sin embargo, asegura que lo que realmente le emociona no es el aplauso final, sino todo lo que ocurre antes de levantar la batuta.

“Me emociona el trabajo previo que después se plasma en el concierto”. Un escenario donde se hace visible el esfuerzo silencioso de los barrios, signos de identidad de la ciudad.

Contenido patrocinado

stats