Música en directo en lugares de singular encanto
Sinsal ofreció una doble propuesta en la nave de rederas de Bouzas y el ciclo de Villa Solita acogió otra actuación
En verano proliferan los conciertos al aire libre y habitualmente en lugares con singular encanto. Ayer coincidieron dos actuaciones de iniciativas diferentes en espacios no habituales para la música: el Sinsal, en los muelles pesqueros, y Villa Solita, en unas ruinas musealizadas.
Redes de pesca, bloques de granito listos para su exportación o un esqueleto constructivo se convirtieron en escenarios para aforos limitados, logrando envolver el concierto en una atmósfera única.
Así, el festival Sinsal, finalizada su edición en San Simón, trasladó su actividad en la ciudad con dos escenarios situados en el frente litoral vigués. Primero, la música sonó en el muelle de Bouzas con el dúo madrileño Las nietas del Charli, María y Raquel Rubio, que presentaron su álbum debut, “Un sol dentro” en la nave de las rederas. A continuación, en el muelle del Areal, Maria Rodés y su banda tomaron el relevo entre la mercancía almacenada y entre contenedores en Kaleido Logistics, un escenario a lo que el festival regresa tras acoger el Escenario Océano en la edición de 2024, en una cita con la que la empresa viguesa celebró su 50 aniversario.
Casi de forma simultánea a la primera actuación y a tan solo unos metros, en la parroquia de Alcabre, la viguesa Sanny participó en el ciclo musical “Curiosidades Solita”. Tocó temas de su primer trabajo, “Loners Downtown”, junto a composiciones de los últimos años. Lo hizo acompañada de Anxo Paz, Denis Carballás y Bruno Costas.
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