La muralla exterior de O Castro también se rehabilitará

El Concello contrató la redacción de un plan para estudiar el estado de este tramo de la fortaleza tras detectar desprendimientos y definir las futuras intervenciones

La entrada a la fortaleza a través de la muralla exterior, sin los cañones que están en restauración.
La entrada a la fortaleza a través de la muralla exterior, sin los cañones que están en restauración. | Jorge Santomé

La recuperación patrimonial de la fortaleza de O Castro encara una nueva fase. Después de concentrar durante los últimos años buena parte de sus actuaciones en el primer recinto amurallado, el interior, el Concello prepara ahora nuevas intervenciones sobre el segundo, que sirve de puerta de entrada a la fortaleza. El gobierno local adjudicó por 17.767 euros y un plazo de ejecución de 5 meses la redacción de un plan para ahora estudiar el estado de este tramo de la muralla y definir futuras intervenciones sobre el conjunto defensivo.

La decisión da continuidad a todos los trabajos de puesta en valor realizados en los últimos años, pero parte de una necesidad concreta y de conservación. Según la memoria de la Concejalía de Patrimonio Histórico, el arco sur del segundo recinto “presentó en los últimos meses desprendimientos del terreno en el talud interior derecho”. El Ayuntamiento considera necesario un estudio pormenorizado para garantizar la conservación y restauración de este elemento y evitar que se produzcan situaciones como el desprendimiento de una parte importante de la muralla de la fortaleza de Valença, en Portugal, en 2023 tras fuertes lluvias.

La fortaleza de O Castro es una construcción militar del siglo XVII, está declarada Bien de Interés Cultural desde 1949 y es considerada por el Concello como el monumento histórico arquitectónico más relevante de Vigo, según recoge la propia memoria. La fortaleza contaba originalmente con tres recintos, aunque hoy solo se conservan íntegramente los lienzos del primero y partes del segundo.

Hasta ahora, la principal intervención se había concentrado en el primer recinto. El nuevo contrato llega después de varias actuaciones desarrolladas por el Concello en los últimos años. La memoria municipal recuerda específicamente las obras de recuperación y puesta en valor realizadas en 2020 y las actuaciones de musealización de las galerías subterráneas ejecutadas en 2023.

Ahora, para redactar el plan de esta nueva actuación en el segundo recinto de la muralla, el Concello recurrió a los arquitectos Luis Gil Pita y Cristina Nieto Santamaría. Redactaron en 2008 las bases del plan de mantenimiento de la ciudad histórica de Santiago, rehabilitaron entre 2012 y 2022 el conjunto BIC de la Fundación Casa Museo Rosalía de Castro, en Padrón, y desde 2017 restauran seis fuentes históricas del Camino Portugués, entre otros. El estudio deberá convertir ese diagnóstico en la hoja de ruta para futuras obras.

La cafetería, pegada a la fortaleza, estará hasta 2029

La recuperación de este segundo recinto de la fortaleza no parte de cero. En la zona norte ya se actuó hace años sobre el baluarte del Diamante, después de desmontar piedra a piedra el antiguo restaurante El Castillo. Tras recuperar el muro, el Concello acondicionó un pequeño anfiteatro con vistas a la Ría.

La cafetería O Castro, pegada a la muralla exterior del recinto.
La cafetería O Castro, pegada a la muralla exterior del recinto. | Jorge Santomé

En los últimos meses el gobierno local también encargó por 33.000 euros la restauración de los cañones situados en la entrada de la fortaleza, que ya fueron retirados para realizar trabajos sobre el armazón de madera de estas piezas, deteriorado por el tiempo.

En este recinto se encuentra la cafetería del Castro, cuya concesión vence en 2029. Salvo un cambio normativo, deberá cesar su actividad al estar construida junto a la propia muralla exterior. El Concello prioriza la recuperación integral, por lo que la imagen del acceso principal podría cambiar de forma sustancial en los próximos años.

También está pendiente el destino de la cafetería Mirador, cerrada desde 2009, cuando expiró la concesión otorgada en 1986. El deterioro del edificio mantiene vallado el acceso a la plaza de Martín Códax. Aunque inicialmente se planteó su demolición, el gobierno local abrió después la posibilidad de recuperar la instalación ante el futuro cierre de la otra cafetería para mantener el servicio de hostelería en la zona pero en un local que no esté pegado al propio conjunto histórico.

Contenido patrocinado

stats