Los montes de Vigo se recuperan a ritmo lento tras cuatro años de los incendios
INCENDIOS DE 2017
Las comunidades harán un acto para reclamar que se acelera la regeneración de la superficie quemada en 2017 y que se desarrolle el Anillo Verde, atascado entre Xunta y Concello
Hace mañana cuatro años del caos, con tres días de fuegos, entre el 14 y el 17 de octubre, en especial el 15, que dejó para el recuerdo tres fallecidos en el área de Vigo en nueve incendios que rodearon la ciudad y Baiona y que quemaron una superficie total de 3.422,18 hectáreas (2.661,27 hectáreas de arbolado y 760,91 de monte raso). Fragoselo, Zamáns y el Alba, en el municipio vigués, y Chandebrito, en Nigrán, fueron los lugares más afectados directamente y donde la huella es todavía visible; aunque otras imágenes impactantes fueron la cadena humana en Navia o la proliferación de fuegos por todo el perímetro y los avisos de que había que desalojar ante el avance de las llamas. En este tiempo, desde octubre 2017, se han planteado algunas iniciativas, como el Bosque Periurbano que promueve la Xunta, en parte iniciado tras una inversión de 1,4 millones de euros en Comesaña, Zamáns, Valadares y Coruxo, o el Anillo Verde de frondosas, lanzado por el Concello, todavía a la espera de permisos. Chandebrito se hizo famoso gracias a desarrollar acciones llamativas y por su contabilidad excepcional del incendio: en esta parroquia se quemaron un millón de árboles. ¿Cuál es la situación actual? Los montes se recuperan a ritmo lento, con la repoblación de miles de hectáreas, pero aún lejos de volver a la normalidad. El Alba avanza lentamente, en tanto que en Fragoselo las campañas de repoblación han permitido revivir algunos de los espacios. Chandebrito, que fue la zona cero, aparece como la zona más pelada, mientras Zamáns parece notablemente recuperado.
Plantaciones en los montes de nuevos árboles. Ya comienzan a subir, cuatro años después.
Desde la Mancomunidad de Montes de Vigo, su presidente, el exconcejal Uxío González, anuncia que este viernes a las 12 habrá un acto para recordar lo ocurrido en San Andrés de Comesaña, una reunión de montes que servirá también para pedir explicaciones sobre el futuro y seguir planificando actuaciones. ¿Están bien o mal los montes? “Se van recuperando poco a poco, pero necesitamos mucha colaboración y ayuda”, sentencia. Notablemente crítico se muestra con el desarrollo del proyecto municipal de Anillo Verde, una franja de lado a lado del municipio a base de árboles autóctonos de gran porte que propuso desarrollar el Concello. El Anillo verde tendría 49,6 kilómetros, con un camino de acceso a lo largo de al menos cinco metros de ancho; dos bandas de gestión de la biomasa: una principal de 50 metros y dos auxiliares a cada lado de 25 metros de ancho. El trazado abarcaría 4.895.812 metros cuadrados. Este viernes van a recordar lo sucedido “y a hablar de todo esto”. Advierten de que los incendios han venido para quedarse, pese a que los últimos años ha habido menor afectación, y que por tanto hay que tomar medidas más a largo plazo. Sobre el Anillo Verde señala la Mancomunidad de Montes que el Concello remitió un anteproyecto que la Xunta dice que incumple los requerimientos debidos y así no se puede autorizar. “Evidentemente este atasco administrativo hace falta superarlo y, al mismo tiempo, hace falta racionalizar el proyecto y buscar puntos de conexión con las nuevas medidas de mantenimiento de franjas de seguridad al lado de las zonas urbanas. En estos cometidos proseguirá trabajando la Mancomunidad de Montes”, añadieron.
La 'zona cero' hoy y en octubre de 2017.
¿Qué dice el Concello? Fuentes municipales mantiene en que están a la espera de una respuesta de la Xunta a su propuesta del 30 de mayo de 2019, cuando remitió el anteproyecto a la Consellería de Medio Rural para recabar informe autonómico. El 15 de octubre, la Xunta respondió y pidió acreditación de la disponibilidad de los terrenos privados afectados por el trazado de Anillo Verde. Una semana más tarde, el Ayuntamiento contestó que, al tratarse de un anteproyecto, podía haber cambios en el trazado y que, además, este contempla una fase para la cesión de los bienes y derechos afectados para la ejecución. El proyecto de ejecución incorporará los documentos que acrediten la disponibilidad de los terrenos, pero para poder contratar la redacción del proyecto, es preciso el informe autonómico. “Desde octubre de 2019, la Xunta no se volvió a pronunciar sobre un proyecto que supera los 8 millones”, anota el Concello.
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