Metamorfosis empresarial en Vigo: menos industria y más servicios
Las actividades que más crecen en la ciudad son las que venden conocimiento y servizos avanzados: informáticas, consultoría y actividades profesionales
El tejido empresarial de Vigo ha vivido una transformación clara en la última década dibujando una ciudad con menos industria y construcción y más servicios. Aunque el sector terciario tiene mala prensa, lo cierto es que hay dos tipos de servicios, unos generan poco valor añadido y otros son de alto impacto y especialización. Son precisamente estos últimos los que más crecen en la ciudad.
Según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), el número de empresas en la industria viguesa en diez años ha caído un 18%. En construcción, el sector inicia un declive que se aceleró con la pandemia, en diez años casi un 19% menos.
Los servicios son, con diferencia, el gran pilar del tejido empresarial vigués. Representan un 85% del total de empresas y, aunque sufrieron con la pandemia, han crecido en una década un 1,3%, aunque esto hay que analizar más pormenorizadamente. Así, la ciudad pierde músculo en el comercio tradicional, pero crecen con fuerza las actividades ligadas al conocimiento, los servicios a las empresas, la creación cultural, la educación privada y los cuidados. El cambio no es sólo cuantitativo, es estructural.
La industria pasó en diez años de 1.195 empresas manufactureras en 2014 a 980 en 2024 (–18%). La caída se concentra en sectores históricos como procesado y conservación de pescado, crustáceos y moluscos, confección de ropa, fabricación de muebles, industria química o construcción naval. El patrón es claro: desaparecen talleres pequeños y medianos, mientras resisten mejor actividades más tecnificadas o de nicho. Excepciones relevantes son los instrumentos y abastecimientos médicos, así como otras industrias manufactureras impulsadas por actividades sanitarias, lúdicas y artesanales especializadas.
El sector de la construcción pierde casi 500 empresas (–19%) hasta 2.048, pero el golpe no es uniforme porque caen la promoción inmobiliaria, ingeniería civil o empresas de construcción de carreteras y grandes infraestructuras, pero, en cambio, crecen las compañías de acabados de edificios, señal de más rehabilitación y menos obra nueva.
En el comercio la tendencia es de menos tiendas y más negocio digital. El comercio al por menor cae un 27%, pero el comercio no realizado en establecimientos físicos (internet, venta directa y plataformas) crece un 34%.
En los servicios, la hostelería también cae, un 19% hasta 1.600 empresas, mientras los servicios de alojamiento crecen.
Los grandes ganadores están en el conocimiento. Uno de los cambios más profundos de la década es que la información, comunicaciones y tecnología crecen un 18%. Vigo se consolida como un polo tecnológico y creativo. Los servicios a las empresas dan el salto silencioso. El bloque de actividades profesionales, científicas y técnicas registra un crecimiento de casi 400 empresas, con la consultoría empresarial y otras actividades profesionales (diseño, traducción, fotografía y servicios especializados) a la cabeza.
En las actividades inmobiliarias, el alquiler dispara el sector. A pesar de la caída de la promoción, el sector inmobiliario en su conjunto crece un 56%.
Uno de los crecimientos más intensos de toda la estadística es el epígrafe de educación, que pasa de 715 a 1.023 empresas (+43%), lo que refleja una demanda creciente de reciclaje profesional y aprendizaje continuo.
Junto a ello, la sanidad y servicios sociales, bajan las empresas hospitalarias, pero crece la atención privada, domiciliaria y especializada; así como el crecimiento de la cultura, deporte y entretenimiento.
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