Menchu Lamas y Lois Patiño, dos visiones en una sola obra
Madre e hijo participan en “Ser Nosoutras”, la exposición que se inauguró en Cidade da Cultura con la colección de arte gallego del Museo Reina Sofía, bajo la interpretación de la nueva generación
De una familia de artistas vigueses, Menchu Lamas y Lois Patiño, madre e hijo, participan por primera vez juntos en un proyecto artístico. Ambos forman parte de “Ser Nosoutras”, donde jóvenes autores interpretan obras de consagrados incluidos en la colección de arte del Museo Reina Sofía y que ayer se inauguró en el Museo Centro Gaiás de la Cidade da Cultura.
Las comisarias Verónica Santos Farto y Chus Martínez Domínguez invitaron a Patiño a dialogar con “O Pescador”, una pintura de grandes dimensiones (3x2 metros) de 1983. “Pinté el cuadro el mismo año en que nació Lois, unos meses después. En enero, yo estaba trabajando en el montaje de la última exposición de Atlántica en Santiago cuando me puse de parto y nos vinimos corriendo a Vigo”. La artista recuerda que fue un proceso muy largo, en el que no dejaron entrar al padre, Antón Patiño. “Cuando por fin nació el médico se lo enseñó a Antón cogido por los pies”. Recuerda que en marzo, con la imagen del bebé colgando, pintó “O Pescador”.
Menchu Lamas reconoce que siempre le sorprenden sus obras de inicios de los 80. “Están tan llenas de simbolismo y contundencia, que me enfrento a ellas con temor a lo que me puedan sugerir, a los recuerdos que me puedan traer; pero al final, me encuentro bien, me reconozco en ellas”. Hacía años que no veía esta pintura, ya que la última vez fue expuesta en el Congreso de los Diputados y no pudo asistir. “Me hace gracia cuando me dicen que es una pieza enorme, es como las pinturas que hacía entonces, siempre me ha gustado poder entrar en los cuadros”.
Como artista aplaude estas iniciativas que ponen en relación a creadores de distintas generaciones: “Me parece muy interesante la mirada de otra gente más joven y el trabajo de otras personas sobre el mío, cada uno tiene su propia lectura y por muchas explicaciones que se dé a una obra, la interpretación siempre será libre”. Reconoce que la experiencia tiene un plus al establecer ese diálogo artístico con su hijo, Lois Patiño. “Cuando nació quién iba a adivinar que se dedicaría a esto y que aportaría a mi obra su perspectiva de luz y agua. Me gusta, la proyección de Lois le da un carácter misterioso”.
El cuadro “O Pescador” pasó a ser “O Peixe” y la orientación de la pintura dejó de ser vertical para presentarse como una composición horizontal. “Tuve que firmar un permiso especial para que lo interpretase como quisiera, incluido el cambio de orientación; al Reina Sofía no le gustaba la idea, pero cuando sus técnicos estuvieron en el montaje salieron convencidos”.
Con entusiasmo, pero también mucho cariño, Lois Patiño aceptó el encargo de releer el creación de su madre. “Me pidieron que analizase el cuadro desde el audiovisual y cómo cohabitar en el mismo espacio desde el elemento acuático y su universo cromático”. Después de distintos abordajes, se planteó tumbar el cuadro: “Me aportó tranquilidad y la sensación de meditación con una atmósfera onírica que me interesa y que va más con mi sensibilidad”. Para el cineasta, premiado en el Mestre Mateo (“Costa da Morte”) y en la Berlinale (“Samsara”), la composición original aportaba “cierta agresividad al mostrar un pez colgado”.
Pero su reinterpretación de la obra fue más allá que la presentación estética. También varió el punto de vista desde el que se aborda. “¿Por qué no pasar de ‘O Pescador’ a ‘O Peixe’? Quería romper con el androcentrismo y devolver el protagonismo al mar".
El resultado es una obra nueva, una pieza colaborativa. “La luz de la proyección no se superpone a la pintura, la rodea creando un conjunto íntimo. Está llevado al nivel de las sensaciones desde una aproximación introspectiva”.
Así, en una familia de artistas, esta es la primera colaboración entre madre e hijo. En 2021, Lois Patiño rodó “ML-AP”, un cortometraje de 24 minutos sobre sus padres, invitado por la Cooperativa Performa (Mónica Maneiro Jurjo e Iñaki Martínez Antelo). Actualmente, está disponible en Filmin. Para las comisarias, con esta intervención de Patiño sobre la obra de Menchu Lamas, “se establece un diálogo entre dos lenguajes y generaciones; la obra de él expande la experiencia del color de ella hacia el cine, incorporando la fluidez y el movimiento asociados a la figura del pez para pensar el tránsito y la transformación”.
Once artistas vigueses entre los seleccionados en Gaiás
“Ser Nosoutras” permanecerá en el Museo de Gaiás hasta el 28 de marzo. Presenta 18 diálogos entre obras de 45 artistas gallegos de diferentes generaciones. En la selección se encuentran once vigueses.
Dentro de la colección del Reina Sofía se incluyen obras, además de Menchu Lamas, de Berta Cáccamo, reinterpretada por la ourensana Julia Huete; Loreto Martínez Troncoso, revisada por Yolanda Castaño y Salvador Cidrás, con lectura del santiagués Jacobo Bugarín.
Entre los creadores invitados están las fotógrafas viguesas Mar Caldas que se acerca a la pintura de Julia Minguillón, Andrea Costas que dialoga con Virxilio Viéitez y Xisela Franco con Anna Turbau. El pintor Kiko Pérez interrelaciona con la fotografía Vari Caramés. Finalmente, Javier Fernández- Pérez de Lis forma parte de la selección de autores que intervino en la instalación visual de la viguesa Carme Nogueira.
En la hoja de sala, las comisarias explican que “una colección artística es una propuesta siempre incompleta, un proceso que marca, paso a paso y obra a obra, el presente de un lugar y de un tiempo. La muestra ‘Ser Nosoutras’ experimenta con la hipótesis de interrogarnos sobre cómo se exhibe una posible colección de arte gallego, entendiéndola no como algo estático e inmutable, sino como un ente vivo y conectado en el propio proceso de creación”.
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