Aquellas memorias de la Caja de Ahorros que perdimos

Episodios vigueses

"En el año 1880 era alcalde de la ciudad Manuel Bárcena y Franco, primer Conde de Torre-Cedeira, de quien recuerda la memoria de la Caja que era poseedor “de una vasta ilustración con la que vivía incorporado a las avanzadas de la civilización de su siglo"

Ana María Crespan, el 16 de marzo de 1993.
Ana María Crespan, el 16 de marzo de 1993. | Atlántico

En el recuerdo cotidiano de la propia actividad profesional de los viejos periodistas de Vigo, como yo mismo, resucita al revisar nuestros propios archivos fotográficos fotos entrañables de otro tiempo. Era entonces un ritual la presentación de la Memoria Anual de la Caja de Ahorros Municipal de Vigo, acompañada de un almuerzo con su director general Julio Fernández Gayoso en el restaurante y cafetería abierto al público de ordinario en la planta superior del edificio. Era costumbre que, en aquella ocasión, la recordada Ana María Crispán que llevaba las relaciones públicas e institucionales de la entidad, nos obsequiase con alguna de las publicaciones que se editaban y que son hoy libros cotizados y de gran valor. Era un rito entrañable.

Ya en su día escribí que, con independencia de las causas que condujeron a la desaparición de la entidad que finalmente se llamaría Caixanova, no parece que la ciudad haya calibrado suficientemente lo que esto significa para Vigo este hecho, dada la historia y vinculación de la que fuera Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Vigo y su decisiva influencia en la propia transformación de la urbe y en la vida de sus vecinos. La labor cultural y divulgativa desarrollada por su Obra Social, su respaldo a la creación primero del Colegio Universitario y luego de la Universidad; la Escuela de Negocios, la Escuela Hogar, las primeras guarderías, la primeras viviendas sociales (promovidas a partir de 1924); la gran escuela de democracia y adelantado foro de libertades, en los últimos años del Franquismo que fue el primitivo Centro Cultural ubicado en la parte posterior de edificio principal, son aspectos de enorme valor e importancia en la historia reciente de Vigo. En pleno franquismo aula cultural y de democracia, donde entre otros, escuchamos una inolvidable conferencia de Dionisio Ridruejo. ¿Sabían que la Caja de Ahorros financiaba la mayor red de centros sociales de Galicia?

Y todo ello aparte de su labor como caja, en cuanto al apoyo a la industria y a las familias, la promoción del ahorro y hasta el Monte de Piedad. En 1955, con motivo de los primeros setenta y cinco años de existencia de la entidad se publicó un interesantísimo folleto, ilustrado con valiosas fotos históricas, donde se contaba la historia de la Caja y los servicios prestados a la ciudad hasta entonces. Dice el prólogo del libro que "El espíritu que impulsó el desarrollo la Caja de Ahorros de Vigo es el mismo que animó la vida de la ciudad y su crecimiento. La historia de nuestra Institución y la de Vigo corren entrañablemente”.

En el año 1880 era alcalde de la ciudad Manuel Bárcena y Franco, primer Conde de Torre-Cedeira, de quien recuerda la memoria de la Caja que era poseedor “de una vasta ilustración con la que vivía incorporado a las avanzadas de la civilización de su siglo. De su perenne contacto con ésta, nació en su mente y en su corazón la idea y el deseo de ofrendar a Vigo algo que patentizaba su comunión con el progreso de su tiempo”. 15 de enero del citado año expuso al pleno que “con objeto de proporcionar a las clases poco acomodadas medios de adquirir hábitos de economía y recursos con que atender a sus urgencias y necesidades, se proponía estudiar la necesidad de establecer en esta población una Caja de Ahorros, siempre que la acogiese bajo su patronato y garantía el Excmo. Ayuntamiento, cuyo Depositario podría dirigirla en un principio”.

La Comisión de Hacienda emitió informe favorable sobre el proyecto de Estatutos, y lo expuso a la resolución que fue aprobada según acta de sesión de 17 de junio, en la que consta que la Corporación acordó aprobarlos y que se elevarán a la sanción del gobernador civil. Aprobados por éste, y más tarde por S. M. el Rey en R. O. de 7 de agosto, quedó constituida de hecho la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Vigo. Salvadas las formalidades protocolarias para la constitución de la entidad, tenía que empezar a vivir su vida, y a tal efecto, en la sesión del 14 de agosto de aquel año. Aquel 15 de agosto de 1880, la Caja comenzó su vida realmente.

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