La marcha LGTBIQ+ cumplió 45 años reafirmando su orgullo

La manifestación y las fiestas en locales de la ciudad pusieron el broche de oro a un mes de concienciación sobre la diversidad

La marcha LGTBIQ+ cumplió 45 años reafirmando su orgullo

Cientos de personas tomaron ayer las calles por el Día del Orgullo. “Se tocan a une, respondemos todes”, “Orgullo crítico para resistir”, “Orgullo para vivir”, “Contra o odio e a violencia institucional, nin un paso atrás” o “Orgullo para transformar el mundo" fueron algunos de los eslóganes que se escucharon en una marcha festiva, pero también reivindicativa. “Non estamos aquí para pedir permiso para existir. Estamos aquí para lembrar que os nosos dereitos non son concesións, senón conquistas, grazas á loita colectiva des que nos precederon”. En lenguaje inclusivo leyeron un manifiesto conjunto varios integrantes de la organización, entre los que destacaron las asociaciones como Nós Mesmas y Avante Vigo.

La marcha siguió el ritmo de las batucadas y coreó cantos reivindicativos bajo el lema “Contra o fascismo: orgullo e transfeminismo!”. Con salida desde la Praza de Fernándo El Católico, en Urzaiz, la comitiva llegó hasta Porta do Sol y recordó que la primera manifestación finalizó allí mismo hacía 45 años. “Non esquecemos a las personas maiores LGTBIQ+ que sufriron a persecución, a clandestinidade e o silencio durante décadas. Grazas a súa valentía estamos hoxe aquí”.

Con todo, durante las intervenciones finales hicieron hincapié en el aumento de los delitos de odio, que según afirmaron, se triplicaron en los últimos dos años. Indicaron que la violencia no comienza con la agresión física: “Comeza cando se cuestiona a nosa dignidade, cando se invisibilizan as nosas experiencias, cando se negan os recursos necesarios e cando as institucións incumpren as súas obrigas”. A modo de loa, reivindicaron el orgullo como herramienta de resistencia colectiva.

En sus discursos no se olvidaron de Palestina, ni de lo que denominaron “la estrategia homonacionalista del Estado ilegítimo de Israel”. Pidieron que la Ley LGTBI+ se aplique para dar asilo y refugio a los que sufren persecución por su condición sexual. En la sanidad, en la educación, en políticas de vivienda o en la justicia exigieron una sensibilidad en la diversidad. Y en medio de tanta demanda, también tuvieron un espacio para aplaudir algún avance como la penalización de las terapias de conversión.

A Morada convocó una foliada previa a la manifestación del Orgullo.
A Morada convocó una foliada previa a la manifestación del Orgullo. | Vicente Alonso

La manifestación ponía el broche de oro a un mes lleno de actividades para dar visibilidad a un colectivo orgulloso de serlo. Y tras la marcha, la acción se trasladó al Casco Vello, donde más de veinte locales se sumaron a la celebración del Orgullo. Este fue el primer año que no hubo fiesta del Orgullo como tal y desde la organización se lo achacaron “a las trabas administrativas inasumibles del Concello, mientras concede todo el espacio público para las Fuerzas Armadas españolas”. Los promotores del acto recordaron que “el Orgullo no es solo una fiesta, es una reivindicación de un espacio seguro de ocio, de ocupar los espacios públicos que nos pertenecen”. Así, dirigieron unas palabras al alcalde, asegurando que “el Orgullo no se vende, se defiende”. Sugirieron que con la postura de Abel Caballero, “parece que molesta nuestra visibilización en las calles, pero defendemos a ocupar el espacio público”. Afirmaron que ya no llegan con palabras ni gestos simbólicos, “necesitamos compromisos reales y acciones concretas”.

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