“A mi madre le reconstruyeron la cara por el ataque del pitbull"
El hijo de la nonagenaria atacada por un perro en un edificio de Menéndez Pelayo declaró ayer en el juzgado. Asegura que “hubo una clara negligencia" de los cuidadores
Jaime recuerda perfectamente el día en el que su madre, de 92 años, fue atacada en el rellano de su edificio en Menéndez Pelayo por un pitbull que se había escapado de una vivienda. Ocurría a finales del pasado mes de abril. “Trabajo en ambulancias y hubo una llamada de emergencia por mordedura de un perro. Inicialmente iba a ir yo pero al final acudió otra dotación. No supe que era mi madre hasta que la llevaron al hospital”, relataba a este diario. Ayer, tras prestar declaración ante el Juzgado de Instrucción 1 de Vigo, que investiga un posible delito de lesiones imprudentes, aseguraba que “hubo una clara actuación negligente por parte de los responsables del animal, rayando el delito” y añadía que “se veía venir que un día iba a pasar algo grave”.
Su madre fue enganchada por un lado de la cara “perdió parte del rostro y le afectó a la mandíbula, tuvieron que reconstruirle la cara”. Por fortuna, “ella es una persona muy fuerte. Pese a su edad, no tomaba ni una pastilla, su estado de salud es envidiable y se recupera bien". No obstante, la vida de esta viguesa ha cambiado por completo. "Mi madre era totalmente autosuficiente, acudía al culto, ayudaba en Remar… Ahora depende de una auxiliar todo el día. Tiene muchas dificultades para comer y solo puede ingerir alimentos en puré.
El perro de raza potencialmente peligrosa estaba al cuidado de una vecina del edificio, aunque pertenecía a la exnovia de su hijo. “El animal actúa según cómo se le trate, encerrarlo en un balcón y golpearle no es forma de cuidarlo. No me extraña que cuando saliera se mostrara agresivo, de hecho ya había habido algún incidente anterior y no era descabellado pensar que podía ocurrir una tragedia. Mi madre pudo morir por unos centímetros. Si la llega a agarrar por la zona del cuello, la habría matado”. De igual forma “si la víctima hubiera sido alguien más joven que muestra resistencia, el resultado hubiera sido letal. A mi madre la enganchó, la mordió y la soltó como a un trapo".
Durante la jornada de ayer, junto a Jaime declaró el vecino que socorrió a la mujer en el primer momento. Aunque estaba citada a declarar la cuidadora del perro, una mujer de unos 70 años, esta no acudió a la citación. “Está claro que si tienes un perro de esas características debes tenerlo todo en regla, no sin seguro, y tomar las precauciones, no sacarlo a pasear sin correa o sin bozal”, incidía Jaime quien confía en que su madre pueda acudir a declarar en los próximos días. “Está citada para el día 30 y esperemos que para entonces esté más recuperada. Lo cierto es que sobre lo que le ocurrió no se acuerda de nada. Sabe que tuvo una caída, unicamente, pero no que le atacó un perro”.
El juzgado decidirá el futuro del animal, que continúa en la perrera. Las opciones son escasas, “un perro así, que se ha vuelto agresivo por las circunstancias es difícil que pueda estar con una familia”. El ataque de este pitbull fue especialmente grave, “la verdad es que hicieron un gran trabajo con mi madre, de cómo estaba al principio a cómo está ahora, parece un milagro, aun así las lesiones fueron muy severas”. n
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