La lucha vecinal logra desalojar una narcocasa en Freixeiro
Las continuas protestas por la presencia de un edificio okupado y utilizado como punto de venta de droga expulsaron a los inquilinos: “Recibían 30 o 40 visitas diarias”
La lucha por parte de la Asociación de Vecinos de Freixeiro obtuvo su resultado tras semanas de protesta y de movilizaciones. Los inquilinos de un narcopiso en la Rúa do Carme han abandonado la vivienda después de sufrir la presión vecinal con un único objetivo: recuperar la tranquilidad del barrio. Hace una semana, lo consiguieron. “Los echamos los vecinos y estoy muy orgulloso por ello”, aseguró Óscar Álvarez, presidente de la asociación. La última manifestación multitudinaria, realizada en mayo, logró que una entrega de drogas no se produjese y que varias visitas clandestinas se diesen la vuelta por la concentración de gente delante de la vivienda: “Tenían mucha presión por nuestra parte. Estábamos aquí todas las semanas y creo que hicimos bastante ruido para que no les compensase seguir viviendo aquí. En la última, con la presencia policial, un muchacho tuvo que esconder una caja con drogas debajo de un coche”.
Desde la asociación, su presidente aseguró que el barrio estaba siendo cada vez más peligroso, con mucho ajetreo las 24 horas por culpa de la venta y compra de estupefacientes. “Había días que recibián 30 o 40 visitas”, señaló Álvarez. Los okupantes entraron en un principio en un segundo piso de una vivienda. Luego, comprobaron que la primera planta también se encontraba sin inquilinos y la tomaron ilegalmente. A partir de ahí, la presencia policial se volvió habitual y los enfrentamientos con el vecindario era casi a diario, convirtiéndose en un foco de inseguridad. Incluso se llegaron a registrar varias amenazas. Eso hizo que ya no pudiesen más y se lanzasen a las protestas enfrente de la vivienda okupada, ya liberada. “Empezamos a notar la semana pasada que no veíamos movimiento ni ruidos. Que no acudía nadie a la casa”, señaló el presidente de la asociación.
Alegres por ganar una batalla, esta unión vecinal por un motivo les ha dado fuerza para seguir exigiendo una mejora en las instalaciones y caminos de Freixeiro. Álvarez señaló que, la próxima lucha, será conseguir que “todos los desperfectos que tenemos se solucionen”. Entre ellos, exceso de maleza, presencia de cucarachas y ratas por las calles, socavones y cables de alta tensión desprendidos. Para ello, piden más atención al Concello, antes de que el barrio languidezca y quede abandonado. Actualmente se estiman unas 6.000 personas residentes.
Contenido patrocinado
También te puede interesar