“Ya podríamos localizar a familiares vivos del Papa”
El archivero de la catedral de Tui, Avelino Bouzón, sigue investigando con sus colaboradores para completar el árbol genealógico del Papa León XIV con raíces en A Louriña
Benito Bastos Lorenzo, bautizado en la parroquia de San Salvador de Torneiros en 1639, en Porriño, es el quinto trastatarabuelo y novena generación por línea materna del Papa León XIV. Tras meses de investigación, el archivero de la catedral de Tui y de la diócesis de Tui-Vigo, Avelino Bouzón y sus colaboradores, Luis Arias y Macarena Cuiñas, lograron completar la relación de los ascendientes del Pontífice por línea colateral o transversal (hermanos, primos y primos segundos) hasta 1913. “Ya podríamos localizar a familiares vivos del Papa, nietos o bisnietos de esta novena generación (José Bastos Campos, y sus primas Clementina y Pura Bastos Lago)”, afirma Bouzón. Los primeros resultados de la búsqueda se conocieron en enero y ya llegó a oídos del archivero la expectación que se creó en Porriño, donde tanto los apellidos Bastos y Lorenzo son muy comunes. “Todos quieren estar emparentados con el Papa”, comenta con humor.
Iniciaron el estudio siguiendo la línea ascendente de la madre, para luego continuar con la descendente. “Fue un trabajo muy laborioso, aún quedan por ampliar otras líneas, ya que por la vía femenina se pierden los apellidos, pero continúan siendo la misma sangre”. Bouzón espera que el Papa visite Galicia en 2027 por Año Xacobeo. “Tengo esa corazonada y sería un buen momento para entregarle el árbol genealógico, creo que nos puede dar tiempo”.
A través de un agustino, amigo personal de León XIV, el Papa supo de sus orígenes gallegos, y así se lo comunicó al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, durante su audiencia. Nacido en Chicago en 1955, tiene una gran mezcla de linajes, entre ellos el del porriñés que emigró a Cuba en el siglo XVII y de ahí pasó a EEUU. “Se pueden encontrar raíces del pontífice en varios países, lo importante aquí es haber sido los primeros en dar a conocer las gallegas”.
La curiosidad de archivero le llevó a meterse en una aventura, que le ha dado sus alegrías y dolores de cabeza. “Produce sentimientos contradictorios, por una parte se encontraban enlaces por los que continuar, pero de repente se perdía el hilo, había que volver atrás y empezar de nuevo. En el siglo XVIII nos quedamos bastante bloqueados, hay muchas abreviaturas, deformación de la grafía; nos llevó bastante tiempo. Sin embargo, en el siglo XIX avanzamos más rápido. Fue un proceso con días claros y otros negros”.
Empezaron por los libros de bautismo de Porriño que comienzan en 1700, donde no encontraron nada. Atribuye a la buena fortuna haberlo intentado entonces en Torneiros, con los primeros registros en 1608. “Con ayuda de mis colaboradores, que son fantásticos, encontramos a Benito Bastos Lorenzo”.
Tras años al frente del archivo, Bouzón se ha encontrado con muchas sorpresas, a veces positivas y otras negativas, tal y como reconoce. “Con la ley de Memoria Democrática viene muchas personas a buscar a sus familias; hace poco una argentina consiguió localizar el lugar donde nació su antepasado, incluso el barrio. Consiguió hablar con vecinos que recordaban su casa. Cuando volvió al archivo, la vi andar y no ponía los pies en el suelo, de lo feliz que estaba”. Considera su trabajo muy gratificante, “la gente queda muy agradecida”.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último