Liqen, muralista: “Hay que valorar la calidad del arte y colocarlo en el lugar acertado”
El artista local Liqen repite en “Vigo, cidade de cor”: "Va a cambiar el estilo, aunque el contenido inevitablemente es el mismo, porque no puedo escapar de mis inquietudes"
Liqen (Juan Antonio Sánchez, nacido en Vigo en 1980) firma obra en distintos puntos del globo. En la edición XII del programa municipal “Vigo, cidade de cor”, vuelve a casa para intervenir una medianera de gran formato en Tomás Alonso, 188, a 30 metros de altura. Con el mismo promotor, participó en la realización de la obra de la rúa Coruña, con Mona Caron (2017), así como su creación en Hispanidade, 66 (2016), que hoy una nueva construcción amenaza con tapar. Sin encargo institucional, junto a Sam3, las huellas de Liqen llevan hasta una pared de una casa en ruinas en A Salgueira. La intervención fue documentada por Mambo Gallery.
¿Qué se siente al volver a pintar en Vigo?
Volver a Vigo no solo para pintar siempre es un placer para los sentidos, por la brisa marina, el olor a mar, los lugares y sus gentes. Lástima que estén descuidando sus barrios y su patrimonio antiguo.
En cuanto conoció su superficie, dio a conocer en redes varios de los problemas a los que se enfrentaba. ¿Cómo va la gestión de esas dificultades?
Es muy difícil para mi método pintar en una superficie corrugada (con ruguezas y pliegues); pero desde la organización, desgraciadamente, no hay una sensibilidad con el arte. Es normal, su enfoque es diferente, no voy a discutir en esto porque ya estoy metido y no lo pude controlar. Es culpa de todos. Lo voy a pelear cambiando mi modo de operar, pero no es lo mismo. Pienso que esta forma de actuar un poco desperdiciar el talento porque el resultado final pierde calidad. Siento que parece que eso no es importante para otros sectores. El arte es de mala calidad en los museos y en la calle porque lo lubrican agentes externos con intenciones propagandísticas. Otro problema con el que me encontré en la superficie que me asignaron es de carácter técnico; la grúa no llega a la parte alta de la pared para que pueda pintarla.
¿Seguirá su obra el estilo de las anteriores, con ese micromundo que tanto característica su producción?
Va a cambiar el estilo sí, aunque el contenido inevitablemente es el mismo, porque no puedo escapar de mis inquietudes.
¿Cómo le sienta ver desaparecer una obra suya tan significativa como la de Hispanidad, 66, que será tapada en breve por una nueva construcción?
En la calle y en una ciudad como Vigo, con un urbanismo tan caótico, es lo más normal que desaparezca algo como un mural. Es una lástima, pero no hay que darle mucha importancia, mira como está la antigua Roma. Lo que hay que hacer es valorar la calidad del arte y colocarlo en un lugar acertado; eso es lo importante.
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