La libertad y la cercanía a la playa consolidan el camping en Vigo

La mayor parte de los usuarios llegan desde otros puntos de España y Portugal, atraídos por el entorno de Samil

Un grupo de usuarios yendo hacia la parcela reservada en el Camping Samil, ubicado enfente del arenal.
Un grupo de usuarios yendo hacia la parcela reservada en el Camping Samil, ubicado enfente del arenal. | J.V. Landín

La libertad de horarios, el contacto con la naturaleza y la cercanía a la playa siguen siendo razones suficientes para que muchos turistas continúen apostando por el camping durante sus vacaciones en Vigo. Aunque la diferencia de precio con hoteles y apartamentos se ha reducido en los últimos años, esta modalidad mantiene un público fiel que prioriza la experiencia frente al ahorro.

Carla Alonso, recepcionista del camping, señala que la temporada transcurre con cifras similares a las del año pasado. “Hay la misma cantidad de gente y el mismo tipo de clientes. Ahora predominan los portugueses y la gente de fuera de Galicia, mientras que en agosto llegan más españoles”. Para Alonso, la cercanía a la playa continúa siendo el principal motivo por el que los viajeros se decantan por este establecimiento frente a otras opciones de alojamiento.

Desde Madrid llegan Enar, Marcos, Sergio y Ana, habituales de Vigo, que este año volvieron a instalar su tienda en Samil. “Huimos del calor y aquí estamos al lado de la playa”, explica Enar. Para ellos, el principal atractivo del camping es la libertad, afirmando que están “más cerca del campo, de la gente y puedes interactuar con otros campistas”. Sin embargo, reconocen que el aumento de las tarifas ha cambiado la situación. “Han subido muchísimo, más del triple. Si vienes por ahorrar dinero ya no compensa; incluso puede salir mejor un apartamento. Venimos porque nos gusta esta forma de viajar”, asegura.

Una opinión similar comparte Belén, que visita por primera vez Vigo acompañando a su pareja y a su suegra, clientes habituales del camping. Aunque apenas es su segunda experiencia acampando, considera que sigue siendo una alternativa interesante. “Tiene cosas buenas y malas, como compartir el baño, pero siempre hay muy buen ambiente y la gente suele ser muy simpática”.

Brais y Cris también repiten desde su juventud, ahora acompañados de su hija. Para ellos, la diferencia está en el estilo de vacaciones. “Aquí tienes mucha más libertad. Puedes entrar y salir cuando quieras”, explica Cris. Aunque reconocen que los campings “se están igualando cada vez más a los hoteles en precio”, consideran que la independencia sigue marcando la diferencia.

Entre los visitantes internacionales destacan Pedro, Natalia e Inés, llegados desde Portugal. Hace una década que descubrieron Samil y desde entonces continúan regresando porque valoran la cercanía de la playa, la oferta de restauración y la accesibilidad. Además, aseguran que, a diferencia de lo que ocurre en Portugal, acampar en Galicia continúa siendo una opción más asequible. “Un camping como este allí cuesta unos 70 euros al día y aquí pagamos alrededor de 40”, detalla Pedro. Tras una semana en Vigo, aprovecharán el viaje para recorrer Santiago y A Coruña, una muestra de que el camping continúa siendo la puerta de entrada para muchos turistas que eligen Galicia como destino estival.

Contenido patrocinado

stats